• Establece un tema por seguir: El contenido debe ser relevante para quien te lee; establece un tema por semana y diversos aspectos de este. Por ejemplo una semana puedes hablar de los secretos del éxito si tienes un blog de emprendimiento, y la siguiente sobre casos reales de éxito y de fracaso, para así mantener una audiencia cautiva por medio de una serie de temas que los atraigan.
  • Busca datos y estadísticas para confirmar tu contendido: Sí, quizá sea tentador hablar a la deriva y sobre lo que tú crees, pero esto puede ser peligroso ya que alguno de tus lectores señalará la falta de pruebas o datos que confirmen lo que dices. Usar frases como “los investigadores demostraron” debe ir siempre acompañada de quiénes fueron dichos investigadores, así como la fuente de tu afirmación.
  • Escribe a tus lectores, no de manera impersonal: Una historia que no involucre a personas que conocemos nos puede ser atractiva pero si es sobre alguien cercano nos es jugosa. Escribe a tus lectores, sé personal y ameno, de esta manera podrás darle un toque de familiaridad a tu contenido, uno que será para tus lectores más fácil de seguir.
  • Jamás publiques un primer borrador: El borrador es eso porque jamás estará listo para publicación, de hecho es mucho mejor tener dos o tres borradores antes de decidirnos por el final porque así podemos atender a los detalles que se pierdan, a las frases y redacción confusa, así como errores de dedo. Si es necesario aléjate del texto cuando ya te tenga cansado, verás que de regreso encontrarás soluciones al instante.
  • Da un título atrayente y publica: El título se dice es lo más difícil de escribir y es cierto, pero porque es el primer impacto de la publicación por lo que debe ser rotundo y por nocaut. Una vez que tengas un buen título, el texto editado y corregido: publica. Verás que todo el trabajo valdrá la pena tras las visitas elevadas a tus sitios.