Una de las soluciones que más éxito tiene últimamente son  los puntos internos, sobre todo para esterilizaciones de hembras, una de las operaciones más comunes. En lugar de suturar la herida por fuera, como es habitual, se cose por dentro, quedando hacia el exterior tan solo un hilito. Con el tiempo, el cuerpo absorbe esos puntos y la herida cicatriza muy rápido y sin peligro de que el animal pueda arrancar los puntos.

Ventajas de las costuras internas

La principal ventaja es no tener que utilizar el collar isabelino, que muchos animales llevan muy mal y que les causa mucho estrés y ansiedad. En algún caso ha habido mascotas que se han golpeado violentamente contra la pared para arrancarlo.

También es habitual que las heridas curen mucho más rápido y que el riesgo de infección sea menor.  Por este motivo el postoperatorio puede ser más corto y más sencillo si todo va como está previsto.

Contras de las costuras internas

Habitualmente son algo más caras que las externas, por lo que muchas personas se lo piensan ya que una esterilización ya supone en muchas ocasiones un esfuerzo económico, sobre todo en los tiempos que corren.

Otro inconveniente es que no valen para todos los animales, siendo ideales para perros pequeños y gatos, pero no para animales de mayor tamaño que corren riesgo de sufrir diversos problemas, entre ellos el de la incontinencia urinaria.

Aunque es poco habitual, se han dado casos de animales que han sufrido problemas muy graves con este tipo de suturas. Su cuerpo, en lugar de absorber los puntos, los identifica como un objeto extraño a expulsar y causa la apertura de la herida para hacerlos salir al exterior. Con esto puede causar daños en los órganos internos, principalmente los intestinos y en los casos más extremos llevar a  la muerte del animal.