Muchas personas consideran que la caudectomía, o amputación de la cola, no es cruel dado que se hace cuando el perro es todavía un cachorro y no implica dolor. Esto es falso y de hecho, los veterinarios aplican crema anestésica cuando llevan a cabo esta operación, algo que en los hogares y en las granjas de criadores muy a menudo no se hace.

El dolor existe aunque el animal no lo exprese del modo en que estamos acostumbrados. Además la herida que queda deja al descubierto el hueso. Una infección podría penetrar y llegar hasta la columna, causando no solo un gran dolor, sino problemas muy serios al animal que podrían afectar a su movilidad.

La cola es la continuación de la columna vertebral del perro y es básica para su equilibrio funcionando como timón. Muchos de los movimientos y giros que el can realiza son impulsados y facilitados por su cola. Además, esta al igual que las orejas, es un elemento fundamental para comunicarse con otros animales y para expresar sus emociones.

Entonces, ¿por qué se corta? En razas de pelo largo se dice que es cuestión de higiene, pero si se cuida al animal como es debido, la cola no va a influir en dicha higiene. En los perros de caza se argumenta que se evitan lesiones en la cola, pero hay muchos perros para este fin que tienen cola larga y está demostrado que no influye.

La otectomía es el corte que se realiza en las orejas con fines exclusivamente estéticos. Es una operación en la que el animal sangra mucho y que implica un post-operatorio largo, incómodo y con bastante riesgo de infección, especialmente en perros que están sueltos en una finca. También existe el riesgo de que se sufran lesiones en las terminaciones nerviosas seccionadas que causen dolores crónicos para toda la vida.

¿Sabes por qué se cortan las orejas a determinadas razas de perro? La gente da muchas razones, como que la línea del animal es más atractiva, que les otorga una presencia más estilizada etc. No es cierto, la única razón por la que se hacía eso es porque eran perros empleados en peleas y de esta manera se evitaba que se pudieran morder tan fácilmente sujetándose unos a otros por las orejas.

La gente se acostumbró a ver a los animales con este tipo de corte y se continuó haciendo, pero solo es cuestión de acostumbrarse nuevamente al aspecto habitual del perro, que es bonito por naturaleza.