¿Qué necesitas?

De entrada quizá te parezca una tarea muy complicada, pero verás que puede resultar mucho más sencilla de lo que imaginas. Necesitas una mesa firme para soportar al perro, con una altura adecuada para que puedas trabajar cómodamente. También necesitas una máquina especial para afeitar perros, que podrás encontrar en una tienda de aparatos eléctricos, una tijera punta roma, para hacer cortes en zonas donde no puede llegar la máquina, así como cepillos y peines para quitar el pelo  que has cortado.

¿Dónde empezar?

Algunas personas recomiendan empezar por la cara del perro, mientras que otras prefieren hacerlo por la espalda, nuestra recomendación es que consideres la opción que te parezca más fácil. Si decides comenzar por la cara, deberás hacer el corte con la tijera, debes ser muy cauteloso, para no lastimar a la mascota.

En caso de que inicies por la espalda, debes usar la máquina, que deberás manejar en la dirección contraria hacia donde crece el pelo, dejando una distancia prudencial para que no hagas un rapado total del perro.

Patas delanteras y traseras

Cuando llegues a las patas traseras, puedes continuar usando la máquina, al igual que con las patas delanteras, no olvides cortar siempre en dirección contraria hacia donde crece el pelo, para que el corte pueda ser eficaz. No obstante, dependiendo de la cantidad de pelo en estas zonas, puedes usar también las tijeras, esto lo decidirás de acuerdo a como puedas trabajar con más comodidad.

Cuello, pecho y vientre

Estas zonas son muy delicadas, por lo que se recomienda no hacer mucha presión sobre ellas. Además, los perros suelen ponerse inquietos, de modo que debes comenzar  por el cuello,  sujetando la cara con cuidado. Una vez hayas terminado esta zona, podrás continuar con el pecho y el vientre. En esta parte quizá el pelaje sea menor, de modo que conviene usar las tijeras.

Si lo consideras necesario, deberás lavar y secar el pelo del perro antes de comenzar, y lógicamente, una vez terminada la tarea. Como será tu primera vez, procura estar en un lugar apropiado de la casa, para que los pelos no se dispersen, y utilizar algún delantal.