Realmente no se sabe a ciencia cierta que puede causar esta conducta, se cree que en algunos casos de autocoprogragia esta  puede venir por problemas digestivos o por tener una dieta demasiado rica en grasas. Otras teorías apuntan a que puede ser una forma de actuar que copian de la madre, la cual puede llegar a comer todo lo que sus cachorritos evacúan para mantener la zona limpia y no atraer a depredadores. También se apunta a que en algunos casos el animal puede hacerlo por enfermedad, pero ya recuperado mantener la conducta como una manera de llamar la atención de sus dueños.

Si la alimentación que tiene el perro no es adecuada y tiene una carencia de vitaminas, este puede comer heces para tratar de conseguirlas. Incluso algunos animales lo han hecho por pura hambre al no recibir la alimentación que necesitan.

En los casos de coprofagia intraespecífica además de un problema digestivo, puede ser una conducta propia de un perro sumiso ante otros congéneres dominantes y en la interespecífica se cree que pueden incluso ser por gusto, ya que muchos perros encuentran sabrosas las caquitas de los gatos debido a que la comida de estos suele ser también mucho más rica en sabores.

Descubre cómo actuar si tu perro sufre de coprofagia, si tiende a comer heces

Cómo actuar en estos casos

Lo primero que se debe de hacer es ir al veterinario para descartar una causa médica o un problema de alimentación. En este caso se dará un tratamiento o se cambiará la dieta, tratando siempre de conocer si hay algún problema digestivo que impida la asimilación de los nutrientes o vitaminas.

Si el animal está sano y puede hacerlo por llamar la atención, hay varias formas para tratarlo y corregirlo, siendo dos los métodos más utilizados y recomendados por los expertos: poner en las heces del animal algún condimento muy picante o de sabor desagradable para que cuando intente comerlo le sepa muy mal y acabe no intentándolo siquiera; ignorando la conducta del perro para que si su meta es llamar la atención, se dé cuenta de que el sistema no funciona.

En el caso de animales que comen las heces de otros perros o de otras especies en sus salidas a la calle, lo más adecuado es llevarlos con bozal para así evitar que puedan realizar estas prácticas.