• Secado invertido. El método más habitual de disecar un ramo es ponerlo boca abajo en un lugar en el que evitemos la humedad, que no penetre luz y que pueda ser ventilado; generalmente la opción generalizada es meterlo en un armario. Antes de esto, elimina los pétalos estropeados ya que el ramo habrá estado expuesto a la luz y calor durante toda la boda y habrá muchas flores afectadas. Si el tamaño del ramo es bastante grande, divídelo en pequeños ramilletes y colócalos a diferentes alturas para que no ‘choquen’ durante el secado unos con otros. Transcurrido un mes ya estará secado, y para protegerlo de la temperatura o el polvo rocíalo con laca, déjalo secar un par de días más y reconstrúyelo en el caso de que lo hubieras separado durante el secado.
  • Glicerina. Otra forma para conservar el ramo de novia es utilizar glicerina, que podemos adquirir en tiendas especializadas en manualidades o incluso en farmacias. Sin embargo, lo recomendamos especialmente para aquellos ramos en los que predominen las hojas frente a las flores ya que éstas últimas pierden la tonalidad de su color y se vuelven más oscuras con este producto. La técnica para que se mantenga intacto el ramo es meterlo durante varios días en un recipiente con agua y glicerina por partes iguales. Pasado ese tiempo, lávalo con agua y jabón y sécalo cuidadosamente ya que las flores estarán muy frágiles.
  • Gel de sílice. Otro producto para secar el ramo de novia es el gel de sílice, el cual podrás adquirir en una droguería. Debes hacer una capa con este material de unos 10 centímetros en un recipiente el cual puedas después mantenerlo cerrado. Pon el ramo encima y cúbrelo con una capa superior de gel de sílice. Cierra el recipiente y mantenlo en un lugar seco y sin variaciones de temperatura. Generalmente suelen estar listas en un plazo de 3 o 4 días, pero es conveniente que pasados los dos primeros días compruebes si ya están secas las flores o les falta un poco. Como mucho, puede estar una semana en contacto con el gel ya que de lo contrario acaba quemando los pétalos.

Diferentes presentaciones florales de ramos de novia bien conservados tras el tiempo

  • Un cuadro floral. Y otra opción de recordar el ramo más importante que habréis llevado en vuestra vida, es hacer un cuadro con algunas de sus flores. En este caso, vamos a ‘recomponer’ el ramo utilizando algunos pétalos del mismo y para ello, habrá que secar las flores que todavía estén más frescas. Utilizaremos un libro con bastantes páginas, usaremos una hoja de periódico antes de ponerlas sobre el libro e iremos haciendo tantas páginas como flores necesitemos. Después pondremos peso sobre el libro para que los pétalos queden prensados. Comprueba pasadas unas semanas cómo están, y si todavía le falta tiempo para su total secado, ve preparando el material para tu composición. Una idea muy original es colocar las flores sobre una fotografía de vuestra boda y formar un cuadro donde combines dos elementos inolvidables en tu vida.