Lo primero que tienes que saber, es que de ninguna manera podrás satisfacer a todos los invitados, así que ¡puedes sacarte este peso de encima! Partiendo de esta premisa, seguramente intentarás que el menú le agrade a la mayoría.

Antes de comenzar con los consejos, te recomiendo que te detengas unos minutos, y definas claramente los siguientes puntos:

El primero, es generalmente el más obvio de todos: cantidad de invitados y presupuesto. Como sabrás, esta decisión probablemente limitará al resto. ¡No te preocupes! Hay miles de opciones al alcance de cualquier bolsillo.

Lo segundo, está relacionado con la estación del año en la que se hará la ceremonia, y la franja horaria: ¿será durante el día o la noche? Estos dos factores condicionan de alguna manera la selección de los platos.

Por último, siempre sirve tener en claro qué estilo tendrá la boda, y qué clase de invitados representan la mayoría entre los participantes. Estos dos factores también te orientarán en términos generales.

Canapés en el menú de boda

Una vez definido lo anterior, te describiré de forma breve cómo escoger el menú de la boda:

  • Antes de salir al mercado de proveedores, lo mejor que podes hacer es solicitar un número considerable de referencias a personas que se hayan casado recientemente. Esto te puede ayudar a limitar las propuestas, y tener la seguridad de que el servicio sea de calidad.
  • Una vez que tengas una lista de proveedores, el paso siguiente será visitarlos y probar los menús, relevando los precios y tomando nota de las características y forma de presentación en la mesa.
  • En cada lugar que visites, encontrarás que no tienes la posibilidad de amar el menú que quieras, sino que generalmente tendrás que elegir entre una serie de menús cerrados. Es aquí donde deberás considerar lo siguiente:
    • Elegir platos de temporada, para garantizar que sean frescos y de buena calidad.
    • Si vas a incluir un cóctel de bienvenida, cuida que el menú no sea excesivo.
    • Elige platos que sean, dentro lo posible, tradicionales, ya que no es una buena ocasión para que la gente pruebe cosas nuevas o desconocidas.
    • Considera la opinión de quienes te ofrecen el catering, ya que nadie mejor que ellos conoce lo que es adecuado en cada ocasión.
    • Intenta que solo uno de los platos tenga carnes rojas o blancas, ya que no se recomienda servir dos veces este tipo de alimentos.
    • Procura ofrecer variedad entre todos los platos que elijas, a los fines de que el menú no resulte aburrido.
    • Por último, no te olvides de tener opciones para aquellas personas que sean vegetarianas, celíacas o que requieran un menú especial.

Como imaginarás, elegir el menú no es una tarea sencilla, pero siguiendo nuestros consejos tendrás una guía sólida para que puedas disfrutar de esta etapa ¡sin tener dolores de cabeza!