No hay que olvidar que para que un injerto se desarrolle adecuadamente la rama debe tener por lo menos una yema que tendremos para hacer coincidir exactamente el líber del injerto con el del patrón ya que la sabia tiene que pasar de un lado a otro. Es importante también que mientras realizamos la operación se haga lo más rápido para evitar la acción desecante del aire.

Los instrumentos fundamentales para esta operación son las navajas de injertar o sierra, una podadera de mano, una navaja, espátula, los ungüentos de injertar y el raspador. Los ungüentos más utilizados  son la rafia, la tifa, la lana, el algodón hilado, el esparto  y las cortezas de tilo.

Debes elegir bien la rama para el injerto, así como los materiales o la técnica que utilizarás

Qué ramas elegir

Es  importante también saber elegir las ramas que vamos a cortar para realizar el injerto.  Sobre todo se debe ser cuidadoso para seleccionar aquellos  los árboles más vigorosos o sanos. Por otro lado es preferible coger ramas de un año de antigüedad y las que estén más sanas. Las ramas elegidas en primavera se cortan en invierno se les pone una etiqueta y se entierran en el suelo junto a un muro orientado al Norte.

Técnicas para hacer el injerto

Existen diferentes maneras de injertar como el injerto por  aproximación, de cuña o  hendidura de cabeza, hendidura lateral, injerto a corona, el injerto de canutillo o de silbato, injerto a la inglesa o injerto de escudete. Uno de los injertos más habituales son los  que se realizan para la propagación de árboles cítricos como el naranjo que es árbol frutal más popular y conocido mundialmente. Aunque es cierto que los cítricos como el naranjo pueden multiplicarse mediante semilla este método no es muy utilizado ya que presenta una serie de inconvenientes que puede alagar el tiempo de maduración. Por lo tanto el método más utilizado y preferible es el injerto de escudete a yema velando en el mes de marzo. Por otro lado el estaquillado es también muy usado en algunas variedades de esta especie.