Reportaje fotográfico de una boda

  • Pre-boda. Cada vez es más habitual que los novios se hagan un reportaje fotográfico antes del día de la boda. Es una manera de que la pareja coja soltura delante de la cámara y de que el fotógrafo puede analizar de antemano cómo se comportan los novios durante la sesión; así el día de la boda será más fácil que las fotos sean preciosas. Muchos novios quieren que en esta pre-boda quede reflejado una temática que los une, se cuente en imágenes su historia de amor u otros aprovechan para hacérselas junto a sus hijos si éstos ya los tienen. En definitiva, te recomendamos que te hagas la sesión pre-boda para que el día de la boda actuéis delante de la cámara con soltura y tengáis cierta confianza con vuestro fotógrafo.
  • Boda. Generalmente, la sesión de fotos durante el día de la boda se hace entre la ceremonia y el convite; además de que durante toda la jornada el fotógrafo vaya haciendo fotos de la celebración. Aprovechad ese momento del reportaje para soltar los nervios acumulados, como no estarán vuestros invitados cerca podréis comentar aspectos de la ceremonia. Es vuestro momento, así que centraros en ser vosotros mismos y disfrutar cada momento. Os animamos a que seáis originales con las fotografías y que optéis por realizar todas las poses que el fotógrafo os sugiera; son profesionales y están acostumbrados a trabajar en este tipo de eventos, por lo que sus ideas serán un acierto seguro.

Durante la boda se pueden buscar fotos muy originales

  • Post-boda. Y como hay muchas parejas que no tienen tiempo entre la ceremonia y el banquete para hacerse el reportaje, optan por hacerse semanas más tarde la sesión post-boda. Ésta se suele realizar de múltiples maneras, siendo la más habitual que los ya ‘marido y mujer’ se vuelvan a poner los vestidos y se realicen las fotografías en el escenario que ellos elijan. Otros prefieren utilizar otro tipo de vestuario, tematizar la sesión, viajar a otro país, incluir a familiares y amigos en ella… Sólo vosotros podréis poner reglas a vuestro reportaje post-boda en el que por fin ya seréis un matrimonio.

Debes tener en cuenta…

  • Naturalidad. Tanto si la sesión de fotos la hacéis antes, durante o después de la boda, la naturalidad debe ser esencial. Pensad que no hay nadie en el mundo con la que estéis más a gusto que con vuestra pareja, así que disfrutar cada momento el uno con el otro, reíros, haceros bromas e improvisad si es necesario; lo importante es que no os sintáis coaccionados por la cámara.
  • Brillos. Es muy habitual que tanto el novio y la novia suden durante el reportaje fotográfico y por lo tanto, salgan brillos que no siempre se pueden retocar correctamente en la edición de fotos. Así que, especialmente si os casáis en los meses de más calor, id preparados con láminas antibrillos para poder eliminar el exceso de grasa antes de la sesión.
  • Postura. Os haréis fotografías de pie, sentados, saltando, bailando... El fotógrafo os irá corrigiendo ciertos gestos, retocando el pelo, vestido, diciendo cómo os tenéis que colocar; pero le podéis facilitar el trabajo adquiriendo en todo momento una postura correcta. Manteneos erguidos, con la espalda recta y comprobar con el fotógrafo si estáis en la posición adecuada para que la imagen os capte tal y como queréis.
  • Ramo. Aunque a una novia le pueda parecer que no se va a sentir cómoda con el vestido, el velo o el peinado, la mayoría encuentran lo más complicado del día de la boda el llevar constantemente el ramo. Parece algo simple, pero llega un momento que la novia ya no sabe qué hacer con él. Piensa que en el reportaje fotográfico será uno de los complementos visuales más llamativos de las imágenes, así que procura mantenerlo siempre en recto, con firmeza, separado ligeramente del vestido y a la altura de la cadera y cintura.