Preparación del currículum

  • Formatos. Hoy en día hay muchos tipos de currículums entre los que destacan el infográfico, el videocurrículum, el funcional o cronológico; este último es habitualmente el más utilizado. Por eso, debemos hacer un análisis de nuestra experiencia y ver cuál es la tipología más recomendada para hacer nuestra información atractiva para los seleccionadores. Lo ideal es intentar ser originales sin salirnos de la formalidad. Por ejemplo, quizá una empresa de publicidad prefiera coger a un candidato cuyo currículum sea una infografía original, ya que además de informar sobre su formación está a la vez demostrando aptitudes relacionadas con la creatividad y manejo de programas. Pero hay que tener especial cuidado a la hora de usar un currículum poco convencional ya que si no guarda un mínimo de calidad en su diseño es más posible que nos perjudique que consiga hacernos destacar como candidato.
  • ¿A quién nos dirigimos? La estructura del CV debe ir directamente relacionada con el tipo de empresa a la que nos presentamos. Intentaremos personalizar al máximo este documento e incluso es necesario que realicemos varias versiones del mismo en caso de postularnos a diferentes sectores profesionales. Siempre deberemos dar más importancia a aquellas experiencias relacionadas con el empleo al que optamos. No se trata de mentir ni de omitir, sino de estructurar el currículum vitae de forma que a la empresa le llame más la atención nuestros trabajos relacionados con su propio sector.
  • Diseño. La utilización de mayúsculas, negritas y cursivas dará una estética más llamativa a nuestro currículum. Poner encabezados y algún toque de color puede ayudar al lector a tener una estructura más organizada y amena. El tamaño y tipo de la letra debe ser agradable para su lectura y mantener un carácter acorde con el que queremos transmitir en el resto del documento. El CV nunca debe exceder de dos folios e incluso lo ideal es que pueda ser leído y entendido en una sola hoja. En caso de llevar varias páginas, debes asegurarte que estás quedan grapadas y evitar entregarlas en una funda de plástico o con un clip.
  • Fotografía. La imagen que incluimos debe estar actualizada, se tiene que ver con nitidez y ofrecer una imagen natural y profesional de nosotros. Una fotografía de carné de identidad o la de nuestra licenciatura aportan más credibilidad al documento, aunque no tienen que ser necesariamente éstas. Lo importante para incluir la foto en el currículum es utilizar un fondo neutro, que se nos vea perfectamente el rostro y que dicha imagen esté integrada dentro del currículum y no adjuntada ‘suelta’ a la hora de entregar el currículum.

 Debemos evitar…

Lo ideal es poder incluir toda nuestra formación y experiencia en una misma hoja, ya que muchas empresas sólo darán un pequeño vistazo al documento. El tamaño y tipo de papel que utilizamos para su impresión debe estar cuidado, comprobar que la tinta de la impresora está en perfectas condiciones y no se van a crear fallos en la impresión. Las faltas de ortografía son impensables en un documento de estas características, por lo que hay que repasar con detalle todo lo que se ha redactado. No hay que ofrecer información que no aporte nada al puesto al que optamos, ya que dará la impresión de que estamos poniendo datos para ‘rellenar’.