• Relájate todo lo posible: Suena fácil pero en realidad debes esforzarte por hacerlo antes de la boda porque de lo contrario el estrés puede generar que tu estómago se descomponga o que muestres un aspecto de cansada en las sesiones de foto. Si pasar tiempo con tu familia te relaja, hazlo. Si en tu caso prefieres ver una película, ve al cine. Si deseas dormir, dedica el tiempo necesario para tu descanso. Verte y sentirte relajada te dará una belleza inimaginable como novia.
  • No hagas nada salvo dejarte consentir: Confía en quien te maquillará y deja todo en sus manos, lo mismo en tu estilista y con la persona que te hará las uñas. El día de la boda, horas antes incluso son momentos en los que te puedes relajar a lo grande si te dejas consentir por todo el equipo de profesionales que estarán preparándote para el gran día. Escoge a un equipo en el que puedas confiar y déjalos hacer su trabajo.
  • Pasa tiempo con tus mejores amigos: Disfrutar de tu boda es hermoso, date el tiempo de compartir junto a tu madre, al lado de tus hermanas, junto a tu padre o cómo no, junto a tu futuro esposo. La idea es relajarte y crear hermosos recuerdos incluso antes del gran evento.
  • Evita tener tareas pendientes: No dejes pendientes de trabajo, de la boda o del viaje de luna de miel para días antes del evento, ya que esto solamente producirá estrés y ansiedad. Procura darte todo el tiempo que requieras libre, y así dedicarte a disfrutar de tu boda por completo.
  • No pensar en el descanso tras la boda: Evita este pensamiento porque los días de luna de miel son para disfrutar en pareja, no para descansar el estrés de la boda. Procura en realidad programar días de relax para ti y tu prometido, de lo contrario al terminar la ceremonia estaréis tan cansados que no podréis disfrutarla al 100%.

Estos son nuestros consejos para ti en el día de tu boda, para que así, este día sea el más especial de tu vida y sobre todo libre de estrés.