Un problema de flacidez debe afrontarse desde dos aspectos básicos: la actividad física, y la alimentación, de allí que los consejos que presentaremos a continuación están concentrados en estos dos factores.

Haz ejercicios

Realizar una actividad física de forma constante y disciplinada, siempre es visto como un proyecto casi imposible, pero si lo hacemos de forma planificada es posible lograrlo. Debemos revisar inicialmente cuál es la mejor forma para ejercitarnos, por ejemplo, inscribirse en un gimnasio, salir a correr o andar, practicar algún deporte, hacer ejercicios en casa, etc.

En este caso, se recomienda hacer ejercicios cardiovasculares, pero también hacer algunos ejercicios localizados, ya que estos combaten la flacidez de una forma directa. Claro está, la grasa no se quema de forma localizada, pero los músculos sí pueden ser estimulados de esta forma.

Practicar ejercicio ayuda a desarrollar los músculos y evitar el aspecto flácido

Revisa tu alimentación

Algunas veces la flacidez está producida por una mala alimentación, por ello, todo lo que comes debe ser sometido a una evaluación, para determinar si realmente estás consumiendo las proteínas que necesitas y no estás exagerando con la ingesta de carbohidratos. Ciertamente, los requerimientos nutricionales varían, por lo que es conveniente asesorarte con un especialista, para saber cuáles son los tuyos y cómo puedes completarlos de una forma saludable. Sin duda él determinará los errores que cometes con tus hábitos alimenticios, además de recomendarte ingredientes mejores para evitar la flacidez, por ejemplo, alimentos bajos en carbohidratos que puedes comer sin riesgo de estropear tu aspecto.

Consume agua

Tu cuerpo debe mantenerse hidratado para que pueda depurar aquellas sustancias que no aportan nada al organismo. Así, debes consumir una importante cantidad de agua al día, para que tu sistema renal mejore su funcionamiento y puedas eliminar la flacidez de una forma eficaz.

Masajes

Quizá has escuchado del uso de los masajes como técnica de adelgazamiento. Bien, esto no es del todo falso, recibir un masaje hace que los tejidos se calientes y comiencen a eliminar grasa. Además de moldear la grasa restante. Sin embargo, debes saber que los masajes son una técnica complementaria, que deberá ir acompañada del resto de las iniciativas que hemos mencionado, especialmente, supervisar que tu alimentación sea saludable.

Un masaje también trabaja las zonas donde más afecta la flacidez en el cuerpo

Recuerda que debes ser paciente, ya que en la mayoría de los casos los resultados no se observan rápidamente, todo dependerá de tu grado de compromiso con la eliminación de la flacidez de tu cuerpo.