Vamos a repasar un total de cuatro consejos que te permitirán elaborar tus platos sin recurrir a ingredientes con gluten, algo que permitirá disfrutar de tus recetas también a aquellos que no toleran este nutriente. Por medio de ellos, te descubriremos cómo evitar el gluten en la cocina no te obliga a renunciar a los mejores sabores.

Procura evitar sucedáneos

Normalmente, cuando a alguien se le diagnostica como celíaco, lo primero que hace es acudir al supermercado y empezar a ver qué productos hay para ellos: pan especial sin gluten, bollería para celíacos, productos para rebozados etc.

Lo que sucede con la mayoría de estos productos es que para que tengan un mejor sabor se les añaden más grasas que a los que se realizan con trigo normal, por lo que unas magdalenas para celiacos pueden tener una gran cantidad de mantequilla para darles sabor, siendo mucho más calóricas que las magdalenas normales que no llevan mantequilla en absoluto.

Esto puede hacer que la persona acabe consumiendo más grasas de las debidas y que por tanto engorde o acabe teniendo molestias digestivas debido a esto.

También ocurre que estos productos son muy caros, por lo que pueden acabar alterando el presupuesto familiar. Lo mejor es dejarlos para días señalados en los que se quiera comer algo especial, pero en los días normales recurrir a otras alternativas mucho más económicas y saludables.

Por ejemplo, en el desayuno se pueden tomar cereales de maíz, que no tienen gluten, o se puede optar por un desayuno a base de café con leche, fruta y huevos revueltos.

Se cuidadoso con la contaminación cruzada

Es bueno tener en la cocina un recipiente en el que se tengan los elementos de cocina para los celíacos (cuchara de madera,  espumadera…) Incluso es bueno tener un ajuar aparte ya que de otro modo es fácil que usemos una sartén en la que previamente hemos freído algo rebozado, por ejemplo, causando problemas al celiaco.

Especial mención merecen las tablas de madera en las que pueden quedar restos de harinas o de productos cortados. Siempre es preferible tener dos. Algunas personas prefieren tener incluso sus propios cubiertos y platos para evitar todo tipo de problemas y lavarlos por separado.

Lee bien todas las etiquetas

Ahora todo es más fácil ya que en las etiquetas es obligado poner si un producto tiene gluten en mayúsculas. Al final de todo figurará si puede o no contener trazas. Esto quiere decir que el producto pudo haber estado en contacto con otros que sí llevan gluten en la composición.

No vale eso de “por un poco no pasa nada”

Ten siempre en cuenta que una persona celiaca no es una persona con sensibilidad al gluten o que siga una moda. Tomar gluten es muy perjudicial para ellos y por eso no vale eso de “un poco no se va a notar”.

Es evidente que la persona no va a percibir en el sabor de la comida si le has añadido algo que tenga gluten o si no has sido cuidadoso con la contaminación cruzada, pero su salud puede resentirse mucho.