Cada vez son más los profesionales de la salud que comenzaron a ver al ser humano de manera integral con sus miedos, frustraciones, logros, estados emocionales, su particular modo de relacionarse, etc., conjuntamente con sus manifestaciones físicas, sus malestares, dolencias y toda afección que aparezca en el organismo de manera concreta. De este modo, salud y enfermedad se relacionan con un estado particular por el que atraviesa la persona.

En general, uno de los mayores problemas del ser humano actualmente es el elevado nivel de estrés producto de las exigencias sociales y culturales. El estrés es la respuesta natural a una situación inesperada que prepara para actuar en consecuencia. Dentro de los niveles normales es sano y natural pero en la mayoría de las personas se desencadena de una manera desproporcionada siendo el punto de partida de muchas dolencias. En la medida que cada persona comprende su estado emocional y su manera particular de reaccionar frente a situaciones conflictivas, menores son las posibilidades de que ese estrés afecte el organismo.

Esta manera de asumir el estado interior lleva a la persona al autoconocimiento y a la auto-comprensión indispensables para aprender a ser indulgentes y comprensivos con nosotros mismos dejando los elevados niveles de auto-exigencia que son generadores de dolencias como: alergias, irritabilidad del sistema digestivo, etc. 

Holístico significa “todo, entero, completo, integral”, es decir considerar la dimensión física, social, intelectual, espiritual, emocional y religiosa. Por eso salud holística significa: estado completo de bienestar físico, mental y social en ausencia de dolencias o enfermedades. Es decir, un estado de armonía y equilibrio, teniendo el control de su propia vida.

Bajo estas circunstancias, la enfermedad es un estado temporal de desequilibrio y, por tanto, la curación es el regreso al equilibrio ampliando la conciencia y la evolución espiritual. Tener control de la propia vida significa hacerse responsable por el estado de salud física, espiritual, emocional, mental y de su propio bienestar.

Esta filosofía sumada a un estilo de vida sano, en cuanto a alimentación y conducta, agregando la práctica de relajación y meditación, logrará el estado holístico perfecto de tu salud.

Está comprobado que cuando se logran estas premisas hay un rejuvenecimiento notorio a nivel celular, ya que el cuerpo tiene la capacidad de auto-curarse y auto-regenerarse. Capacidades de las que no somos conscientes y que rara vez creemos que las tenemos. La fe en estas capacidades es un buen estímulo para que se activen y actúen.

Recuerda que el cuerpo humano es increíble en sus capacidades y que la mente no está usada en todo su potencial.