¿Cómo puedo aprobar las oposiciones?

  • ¿Qué necesito? Antes de nada deberás tener claro qué oposición estudiar, de este modo podrás pasar a planificar todo lo necesario. Una vez tengas esto claro debes tener en cuenta en tu decisión de prepararte una oposición es que vas a tener que invertir mucho tiempo y algo de dinero. Y es que si quieres acceder al temario necesitarás adquirirlo a través de una academia o comprándolo por tu cuenta. En el caso que de te las quieras preparar por ti mismo, tu inversión monetaria sólo estará relacionado con el material a estudiar, pero si quieres que un preparador te ayude necesitarás un presupuesto más elevado.
  • ¿Dónde estudio? Tanto si vas a estudiar por tu cuenta como si vas a apoyarte con un preparador, vas a necesitar un lugar para estudiar. Éste debe ser un lugar en tu casa tranquilo, con buena iluminación, una silla cómoda y material de papelería básico: folios, bolígrafos y un corcho. Aunque sientas que estás volviendo a la época escolar, es una fase que debemos pasar antes de sumergirnos de lleno en el estudio y mentalizarnos de que nos espera un periodo de esfuerzo y dedicación.
  • ¿Cómo me organizo? Precisamente en el corcho que utilizaremos en nuestra sala de estudio tendremos siempre presente el tiempo que obligatoriamente nos vamos a imponer para dedicar cada día. Dependiendo de si estás compaginando la preparación con otro trabajo o con obligaciones familiares dispondrás de más o menos tiempo, pero siempre es necesario que dediques el tiempo que tú mismo estableciste. Ser constante y planificar tu día a día hará de ti el profesional que se busca que apruebe dichas oposiciones.
  • ¿Cuánto tiempo dedicar? Para no saturarnos y desmotivarnos, lo ideal es comenzar estudiando 4 horas al día durante los primeros tres meses de lunes a viernes, estudiar un sábado sí y otro no y dedicar el domingo para descansar. A partir de los de los tres meses ve añadiendo una hora extra de estudio por cada mes que pase hasta que llegues a la ‘jornada completa’ y dediques 8 horas diarias. Si lo compaginas con un trabajo, lógicamente deberás disponer del tiempo libre que tengas y quizá emplear un periodo más largo que el resto de candidatos.
  • ¿Qué técnicas de estudio seguir? Cada temario es diferente por lo que antes que nada debes analizar el contenido general del mismo y hacer un cálculo aproximado de lo que te va a costar estudiar cada uno. Cuando empieces a estudiar un tema primero debes leerlo intentando de comprenderlo y anota en un cuaderno aquellas dudas que te surjan o que no entiendas. Después deberás empezar a subrayar los conceptos básicos de cada idea e ir tomando apuntes; haz esquemas y listados, escribir y nombrarlas en voz alta te ayudarán a memorizar y comprender. Si tienes memoria fotográfica, utiliza un color para cada tema de esta forma te ayudará a recordar cuando lo tengas que plasmar al papel.
  • ¿Cómo ser autodidacta? Tanto si te apoyas en un preparador como si vas a estudiar por ti mismo, debes ser autodidacta. ¿Cómo hacerlo? Como te han educado a lo largo de la vida: premiándote por tus logros, castigándote cuando no has hecho lo correcto, superando pruebas y descansando tras jornadas de esfuerzo. Por lo tanto, los días que hayas invertido menos tiempo del estimado deberás premiarte, pero cuando no sigas tu propio calendario tendrás que castigarte con un par de horas extras de estudio o invirtiendo parte de tu ‘día libre’. Muy importante es que te hagas exámenes ficticios y pongas una fecha de ‘simulacro’ para estar preparado en cualquier momento.