Si este tema te preocupa, este artículo es para ti. Aquí te comentaremos cómo puedes evitar el despilfarro y al mismo tiempo ayudar a otros. En este mundo tan desigual, ayudar al equilibrio entre los que más tienen y los que no tienen nada es una tarea más que necesaria para quienes toman consciencia del problema.

Por otra parte, esa comida que no consumes y que tiras a la basura se convierte en desechos, lo que supone una importante polución y un aumento de la huella de carbono de cada producto.

A fin de que comprendas la situación, te comentamos cómo afecta el despilfarro a nivel nacional. Tan sólo en España, cada persona tira 163 kilos de alimentos cada año. Esta suma aumenta si consideramos el promedio de los países europeos, que alcanza los 180 kilos per cápita. ¿Te imaginas cuántas personas se podrían alimentar con todos esos alimentos desperdiciados?

Si eres dueño o trabajas en un pequeño comercio de comestibles, puedes considerar donar a los bancos de alimentos los productos que no vendes o que están cercanos a las fechas de vencimiento. Muchos pequeños y grandes supermercados rebajan los precios para poder vender estos productos cuando están cercanos a su fecha límite, aunque en lugar de hacer eso puedes brindarlos a alguna ONG para que no acaben en la basura.

Por otra parte, si no conoces o no logras contactar con alguna organización que se encargue de recoger los alimentos que quieras donar, siempre puedes dárselos a particulares que lo necesiten. Seguramente conozcas a alguna persona que lo necesite dentro de tu comunidad o barrio. Es usual que haya pedidos de alimentos a los comercios por parte de personas muy pobres y que realmente requieren esta ayuda.

Otros negocios que usualmente donan sus alimentos por su corta fecha de caducidad son las panaderías y los restaurantes. Lo que no se vende o que sobra suele ser regalado a aquellas personas que se acerquen a estos comercios antes de la hora del cierre. Este gesto solidario es un ejemplo para el resto de los negocios que prefieren dejar que los productos se echen a perder antes que donarlos.

Pero aun si eres un simple consumidor y no tienes injerencia en la toma de decisiones de pequeños o grandes negocios, también puedes ayudar. Es muy importante que planifiques tus compras para no terminar desperdiciando comida. Por empezar, no debes confundir la fecha de vencimiento con la fecha de consumo preferente, ya que de esa forma se arrojan a la basura muchísimos kilos de comida perfectamente comestible.

Otra medida que puedes tomar es no comprar alimentos que esténa punto de caducar. Y, si decides hacerlo, cocínalos o consúmelos rápidamente para que no terminen en el vertedero.