¿Cómo preparo mi portfolio?

  1. Elige tipo de portfolio. ¿Para qué queremos hacer el portfolio? ¿Buscamos un empleo, promocionarnos como artistas, abrirnos camino en un nuevo sector…? Lo primero que debes elegir es el tipo de portfolio que quieres hacer ya que no será igual el mismo diseño el de un artista, que el de un fotógrafo o un publicista. Analiza todo lo que quieres mostrar a las empresas de ti y de tu trabajo y elige la línea que el documento va a seguir.
  2. Estructura del portfolio. Es conveniente que el portfolio comience con una breve introducción sobre ti, que en esa primera página aparezca una fotografía tuya o que represente algún elemento de tu trabajo. También es imprescindible que nada más que abran tu portfolio las empresas puedan navegar fácilmente por él, así que crea una tabla o listado con las diferentes secciones que tendrá. En la estructura no debe faltar tu CV, una carta de presentación, que expliques tus habilidades, des a conocer tus objetivos laborales, comentes tus logros y premios y adjuntes testimonios o cartas de recomendación que atestigüen tu trabajo.
  3. Qué es imprescindible. Lo que diferencia un portfolio del resto de documentos que se entregan generalmente en una candidatura es que éste es más extenso y deben reflejarnos tal y como somos. En el portfolio vamos mas allá de un documento en papel que resume lo que hemos hecho a lo largo de nuestra vida laboral, sino que informamos de cómo somos, lo que hemos logrado y lo que queremos conseguir. Por eso, es imprescindible en tu portfolio que ‘te acerques’ a la empresa diciendo que buscas conseguir de ellos. Como no vas a poder personalizarlo cada vez que quieras enviarlo, se sincero y plasma qué quieres conseguir en tu futuro puesto de empleo.

Ejemplo de un portfolio online, como una página web

  1. Muestra tu trabajo. Las palabras no son tan convincentes como los hechos demostrables, así que lo más atractivo de tu portfolio será poder demostrarles tu trabajo. Añade todo lo que creas conveniente y que tú consideres profesional; es decir, si no estás orgulloso de algunas obras de tus comienzos es preferible que lo omitas. Saca lo mejor de ti ya que al fin y al cabo te vas a ‘vender’ a una empresa, por eso incluye enlaces, fotografías, vídeos, documentos… Cualquier cosa que acredite que eres un profesional cualificado será aceptable para meter en tu portfolio.
  2. Originalidad. Y como no, la originalidad podrá ser tu mejor baza para destacar frente a otros candidatos. Un diseño sencillo pero atractivo así como un portfolio fácil de manejar pero que se note que has invertido tiempo en su realización, serán las claves para captar la atención de los seleccionadores. Te recomendamos que veas ejemplos antes de lanzarte a crear tu portfolio y que intentes que su diseño sea lo más parecido posible a tu trabajo y personalidad.
  3. Actualización. Una vez que  lo has creado no debes olvidar mantenerlo. Cada vez que tengas un dato nuevo que añadir, hazlo inmediatamente y reenvíalo si es necesario a las empresas para que ellos también dispongan de él de forma actualizada. Existen muchas plataformas que puedes utilizar para ello, aunque dos de las más utilizadas por su facilidad de manejo y sencillez con ‘Behance’ y ‘Carbonmade’.