Las bolsitas deben de ser de lino natural suave que no irrite la piel y que no tenga tintes ni otros químicos. Si la cataplasma se va a utilizar sobre una herida abierta entonces hay que tener especial cuidado de que no suelte pelusas o hilitos que puedan quedar en la herida y causar infecciones.

Tipos de cataplasmas

A continuación te mostramos algunos tipos de cataplasmas que se pueden utilizar para curar más rápido tus heridas o infecciones, con las indicaciones para elaborar cada uno de estos remedios:

  • Cataplasmas de hierbas: Se realiza la cocción de las hierbas como si se realizara una infusión, se escurren y se usa la hierba envuelta en una gasa para colocarla sobre la zona afectada. En algunos casos se puede utilizar la típica bolsita de la infusión, como es el caso de las cataplasmas de manzanilla. Se escurren previamente para eliminar el exceso de líquido y se aplican.
  • Cataplasmas de plantas: Las cataplasmas de plantas o verduras se pueden realizar usando las hojas de las plantas. Se pueden aplicar directamente o usando un trozo de gasa. Un ejemplo son las cataplasmas de hoja de acelga para las hemorroides. Se usa un trozo de la hoja que previamente se aprieta para que suelte jugo y se puede colocar directamente o cubierta por una gasa.
  • Cataplasmas con purés: Se trata de preparados en puré, como por ejemplo las cataplasmas de tomate. La mejor manera de aplicarlas es con una pequeña cantidad de puré envuelta en una gasa y presionando suavemente para que la gasa se impregne en el jugo.
  • Cataplasmas líquidas: Aunque no es lo más normal, en algunas ocasiones la cataplasma que se aplica puede ser totalmente líquida. En estos casos se puede hacer de varias maneras. Se puede usar una tela suave que se impregna en el líquido y se aplica directamente. Es la forma más rápida, pero también la más incómoda porque suelta mucha agua y si se tuerce demasiado no hará efecto.

Se puede usar una tira de algodón o de celulosa impregnada en el líquido, pero algo escurrida y que a su vez se envuelve en una tela o en una gasa para aplicarla. De este modo se puede aplicar sin que chorree. Al colocarla en la zona se aprieta suavemente para que suelte líquido del interior.

Cataplasmas de arcilla: Generalmente se utilizan de manera directa sobre la zona afectada, solo en ocasiones muy especiales se debe de utilizar una gasa para proteger la piel. Se cubre la zona con la arcilla que está mezclada con el producto que tiene propiedades curativas. En lugar de arcilla también se podía utilizar una masa de harina. Se venda la cataplasma y se la deja actuar durante varias horas.

Según la función de la cataplasma, estas se pueden aplicar frías o calientes.