Sin embargo, es muy importante que tomes en cuenta algunos aspectos básicos al momento de construir el jardín, por ejemplo, debes considerar la extensión del terreno, el tipo de plantas que deseas cultivar, qué elementos decorativos quieres instalar, planificar el proceso de riego, considerar la contratación de una empresa de jardinería, en suma, la primera etapa viene a ser el diseño del jardín, para luego desarrollar cada una de sus fases.

Preparación del terreno

La preparación del terreno tiene como objetivo principal acondicionar la superficie para la siembra. Así, se procede a la limpieza del terreno, retirando escombros, desechos, y al desmalezamiento de la zona. En caso de ser necesario, es conveniente efectuar movimientos de tierra para rellenar el terreno y acondicionarlo con tierra vegetal, sobre todo en aquellos espacios donde el suelo sea arcilloso o rocoso, y no tenga las condiciones propicias para el cultivo.

Pequeño jardín

Alumbrado y drenaje

El alumbrado y drenaje son dos aspectos fundamentales para el desarrollo y visibilidad del jardín. Existen diversas formas para iluminar nuestro jardín, utilizando focos, proyectores o farolas, con cables trasmisores que se ubican en tubos subterráneos. Claro está, esto dependerá de la extensión de la superficie del jardín.

El drenaje debe planificarse de acuerdo al relieve del suelo. La tendencia general es que el terreno tenga un drenaje natural, en caso de que no sea así, debe acondicionarse mediante el uso de tuberías.

Riego

En general existen dos formas básicas de riego de un jardín: el riego manual y el riego automático. El primero es utilizado en jardines de extensión pequeña o mediana y generalmente se efectúa por medio de mangueras, mientras que el automático, comprende un sistema de aspersores y difusores distribuidos de manera estratégica, donde solo tendrás que programar el riego, sin tener que abrir llaves.

Sistema de riego para jardín

Plantación y siembr

La plantación y siembra es el proceso clave del jardín, porque implica el cultivo de las plantas que hayas elegido. Primero deberás verificar que el terreno esté nivelado y libre de desechos, posteriormente debes abrir los hoyos para hacer la plantación de semillas, raíces o plantas que estén creciendo en macetas. Se recomienda que la profundidad de los hoyos sea de unos 25 centímetros aproximadamente. Luego de esto tendrás que rellenar con estiércol hasta que quede al ras con el terreno y realizar un riego abundante, que deberás cuidar especialmente en las primeras fases del cultivo.

Lo que sigue a la plantación, es la colocación de los elementos decorativos de tu preferencia y el perfeccionamiento de los detalles. Recuerda que es importante mantener la zona libre de basura y plagas, realizando las tareas necesarias para un buen desarrollo de tu jardín.