Pero desafortunadamente esta forma de trasladarnos nos resulta menos sencilla que tomar las llaves del auto y conducir hacia cualquier destino que tengamos, lo cual ha sumado kilos, mala salud y pereza a nuestra vida. Veamos juntos 3 formas de obligarnos a caminar, veremos que conforme pasen los días, le tomaremos un gusto desmedido a esta actividad tan saludable que además nos ahorra dinero en gasolina, auto o transporte.

Caminar a lugares cercanos

En ocasiones nos es muy común preferir tomar el coche para  ir a lugares que están a solo unas cuadras de casa porque quizá nos decimos a nosotros mismos que no tenemos el tiempo, que el clima no ayuda, o que no tenemos la condición para caminar “tanto” y ese tipo de acciones son las que debemos procurar erradicar porque una caminata de cuatro o seis cuadras no fatiga a nadie (y si lo hace ¡tu cuerpo precisa ejercicio!) y en cambio, sí activa cuerpo y mente.

Caminar en el supermercado

Quizá esto no nos ahorre dinero en traslados, pero sí que nos aporta salud. Al hacer las compras recorramos todos los pasillos alternando los que se encuentran al final del edificio con los que se encuentran a la entrada, caminaremos bastante y concienzudamente, ya que cada paso cuenta.

Así que tomemos nuestra bolsa para ir al supermercado, tienda de frutas y verduras, y caminemos para hacer nuestras compras, tomémonos el tiempo necesario para hacerlo, si efectivamente no tenemos condición, caminemos despacio porque lo importante es la buena actitud, toda actividad física para mejorar la salud empieza con buena actitud.

Caminar a lugares más lejanos puede ser una buena idea

Caminar de vez en cuando a un destino lejano

Y finalmente procuremos planear mini “excursiones” como ir a pie a esa tienda que queremos ver con ofertas en ropa, a ese museo que tiene una nueva exposición o a la casa de un familiar, porque recorrer distancias largas es una especie de entrenamiento que de vez en vez nos cae muy bien.

Hacer este tipo de actividad una vez a la semana nos aportará condición, mejor respiración y ritmo cardiaco, y veremos poco a poco como las distancias parecen menos y el tiempo de recorrido lo sufrimos menos y lo gozamos más, porque caminar es una actividad muy saludable que perdemos por la facilidad de tomar el coche, los buses o colectivos, o el metro.