Durante el embarazo hay ciertas vitaminas y nutrientes que deben consumirse en mas cantidad o incluirlas en las comidas si es el caso de no tenerse como un alimento habitual. El acido fólico, vitamina C, Omega3 y Vitamina B12 son algunos de los complementos que debemos de tener en cuenta, siempre evitando consumir demasiadas grasas saturadas y azucares, algo especialmente importante por la frecuente aparición de la diabetes en el caso de las embarazadas, para lo que deberíamos prevenir desde el principio todo lo que podamos con la alimentación. El sobrepeso puede ser un problema para ti y puede afectar también al bebé ya que no le estarás dando nutrientes saludables, para esto se deben de mantener las proporciones adecuadas de alimento entre las comidas.

Tampoco es que cuando se esta embarazada no se deba subir de peso, de hecho es algo normal el aumentar por lo menos un kilo en cada mes ya que las calorías se queman mas rápido estando embarazada. También se debe cuidar la preparación de los alimentos, el que estos vayan debidamente lavados o cocidos ya que por ejemplo la carne cruda puede transmitirle al bebé la toxoplasmosis.

Cuando hablamos de pescados, se sabe que no son dañinos si se consumen crudos o medio cocidos, pero durante el embarazo es mejor abstenerse de comerlos así y en si se recomienda el salmón y las sardinas entre todos los demás. Las frutas y las verduras deben de mantenerse en el menú diario para que proporcionen al cuerpo las vitaminas necesarias.

Las ensaladas son buen ejemplo de alimentos ideales para el embarazo, propias de una dieta balanceada y abundante que puede satisfacer para una comida. La ensalada de patata es básica y fácil de elaborar y por su consistencia te sentirás llena y satisfecha. Solo necesitas papas, apio, pepino, jamón y mayonesa. Córtalo todo en cubos y mézclalo puedes usar la mayonesa baja en calorías. Para un plato más fuerte tenemos por ejemplo un pollo al limón. Solo necesitas ajo, limones, aceite de preferencia que sea fe oliva, champiñones y perejil. Cocínalo y sazona a tu gusto con sal y pimienta. Para hacerlo más nutritivo recuerda quitar la piel del pollo.