En primer lugar vamos a ver por qué motivos deberíamos comer la piel de la fruta, los principales nutrientes que aportan para que resulte beneficiosa para nuestra salud, veremos dos ventajas principales:

  • Porque contiene más nutrientes: La principal razón para comer la fruta como la manzana, la guayaba o la pera con piel es que contiene más nutrientes, así como fibra. Si bien es cierto la piel hace de la fruta una menos tersa o ligera como pasa con una pera que sin piel es una pulpa jugosa y fragante, bien nos conviene acostumbrarnos a la piel ya que al botarla terminamos desperdiciando los nutrientes que esta contiene.
  • Porque son cáscaras muy nutritivas: En algunos casos, tenemos que la piel de la fruta es muy nutritiva y no solamente desperdiciamos un poco de nutrientes extras sino verdaderos milagros de la alimentación como en el caso de la piel de la uva que contiene resveratrol para mejorar la salud ya que combate el cáncer y es un potente antioxidante, o la cáscara de plátano que es comestible con altos porcentajes de fibra y ayuda contra la depresión.

Recomendaciones para comer las frutas con su piel

Hacer a nuestro paladar tolerante a la piel si no estamos acostumbrados es lo más  conveniente en el caso de las cáscaras comestibles, así como estar informados sobre cuáles de ellas son de beneficio para la salud ya que podemos estar desechando algunas como en el caso del plátano porque no estamos acostumbrados a verlos como una fuente de alimentación y de nutrientes.

Además, procuremos comprar las frutas así como verduras que sean más naturales y que no contengan ceras o tratamientos “estéticos” que hace ver a las manzanas más brillosas y lindas pero que cubren la fruta con productos que si bien es cierto son comestibles no necesitamos en nuestro organismo.

Adicionemos así las frutas a nuestra dieta con todo y piel, en diversas formas como jugos, ensaladas o emparedados, ya que con ellas podemos hacer riquísimas recetas con una gama de nutrientes más amplia y no solamente comerlas solas si es que no somos muy amantes de las frutas por sí mismas.