Uno de los aspectos estéticos que más personas tienen en cuenta en cualquier época del año es que el tono de su piel sea morena. Muchos recurren a los rayos UVA o a cremas o sprays autobronceadores, pero sin duda el método más ‘natural’ es mediante los rayos de sol. También es muy importante conocer los peligros que puede generar tomarlo sin una protección solar o sin una correcta hidratación después de la exposición solar. Si eres una persona que se preocupa por su color de piel durante todo el año, y especialmente con la llegada del otoño, te proponemos ayudarte a mantener el moreno de una forma sana y natural: con la nutrición. A continuación, te damos algunos consejos sobre qué comer para fomentar el bronceado.

  • Agua. ¿Por qué el agua es buena para el bronceado?  Porque si ingerimos la suficiente cantidad de agua al día evitaremos que se produzcan manchas en la piel, conseguiremos que la dermis no produzca escamación y el moreno se prolongue durante más tiempo. Hidratarse ‘por dentro’ es necesario para estar hidratados ‘por fuera’.
  • Otras bebidas. Aunque la mejor hidratación es la que se hace con agua, también es recomendable tomar otro tipo de líquidos para prolongar el bronceado. Por ejemplo, el té verde y rojo son antioxidantes y muy beneficiosos para nuestra dermis. También te aconsejamos, especialmente en los meses estivales que es cuando más tomamos el sol, que consumas gazpacho, refrescos y zumos; estos últimos preferiblemente naturales en vez de envasados.
  • Cítricos. Una de las vitaminas que sirve como regenerante de la piel y nos sirve como antioxidante es la vitamina E. Ésta la encontramos en frutas como el limón, la naranja, la papaya o el kiwi.
  • Frutos secos. Otros alimentos ricos en vitamina en E son los cacahuetes y las almendras. Pero también cuentan con ácidos grados que hacen que la piel esté hidratada, prolongan el bronceado en la piel y hacen que la dermis tenga mayor elasticidad.
  • Verduras y frutas ‘rojas’. Para hacer que el moreno nos dure más tiempo necesitamos estimular la melanina y para ello necesitamos tomar alimentos ricos en vitamina A. Muchas de las frutas y verduras con tonalidades rojas y naranjas contienen estos nutrientes, por ejemplo, el mango, el tomate, el melocotón, la fresa, la sandía y la más conocida para un bronceado más duradero, la zanahoria.
  • Verduras ‘verdes’. Pero hay otras cuyo color predominante es el verde y también nos aportan vitamina A; la espinaca, la acelga y el perejil. Otro tipo de frutas como las uvas, moras o cerezas cuentan con bioflavonoide que ayuda a proteger el sistema circulatorio y son un ‘buen aliado’ del bronceado.
  • Pescado azul. Aquellos alimentos que contienen Omega3 y ácidos grados, como los pescados azules, son buenos para proteger la piel ante la falta de hidratación que supone una larga exposición solar. Pero también alivian lesiones en la dermis y funcionan como antiinflamatorios; éstos son el atún, la anchoa, las sardinas, el salmón o el arenque.
  • Lácteos.  Alimentos como el queso o la leche cuentan con vitamina B para convertir nuestra piel en el órgano de nuestro cuerpo más saludable. Pero no sólo lácteos clásicos cuentan con este nutriente, sino también los cereales, las legumbres, el hígado y los huevos.
  • Alimentos con selenio. El selenio es un nutriente que nos ayuda a producir defensas y curiosamente algunos alimentos de los que se recomiendan no abusar cuentan con él; éstos son la cerveza y el marisco. Pero también hay otros alimentos con selenio como son el germen de trigo, algunos tipos de carne y los champiñones.