Si bien debemos aumentar las cantidades de comida para tener energía extra, esta no debe de ser solo comida basura. Debemos buscar una alimentación nutritiva y equilibrada especialmente, ya que ahora debemos recordar que comemos por dos personas. Las comidas enlatadas o ya preparadas son buenas en sabor pero al contener muchos conservantes no son adecuadas para el periodo de embarazo. Vamos a repasar por lo tanto algunos consejos para que sepas cómo puedes comer bien durante el embarazo, el modo de ayudar al desarrollo más saludable de tu futuro bebé.

  • Consume calidad y no cantidad: muchos dicen que cuando se está embarazada se come por dos, pero este no es el caso, lo que debemos hacer es comer más saludable. Lo más recomendable son dos mil calorías diarias donde podemos incluir cereales, pan y pastas. Se deben de consumir varias raciones al día ya que es preferible varias pequeñas que pocas y grandes ayudando a nuestra digestión.
  • Evitar alimentos que no estén cocinados: al cocinar los alimentos muchas de las posibles bacterias que se alojen en ellos mueren, el cocinar los alimentos nos ayuda a prevenir muchas enfermedades. Hay alimentos como el ceviche o el sushi que son famosos y deliciosos sin ser mortales, pero durante el embarazo es mejor abstenerse ya que las posibles bacterias no podrían hacerte mucho daño a ti pero podrían atacar al bebé.
  • Beber mucha agua: el mantenerse muy hidratada es muy importante ya que facilita la digestión, elimina las toxinas y ayuda a trasladar el oxígeno por la sangre evitando los constantes dolores de cabeza. El mantenerse hidratada también  ayuda a prevenir el estreñimiento. Aparte del agua también puede se pueden tomar jugos de frutas naturales evitando los enlatados.
  • No a las dietas: es posible que antes de tu embarazo practicaras alguna dieta para mantenerte en forma y no quieras subir mucho de peso durante los nueve meses, pero la dieta no es recomendable y solo conseguirás debilitarte y afectar al bebé. Es normal para una mujer embarazada aumentar de peso pueden ser de 15 a 30 libras dependiendo de la persona. Luego del parto tendrás mucho tiempo para ponerte en forma nuevamente así que toma este tiempo como unas pequeñas vacaciones de la dieta.