Estos remedios caseros son fáciles de realizar y si se siguen las instrucciones no causan efectos secundarios. En cualquier caso, si las hemorroides persisten o empeoran hay que consultar al médico para que ofrezca el tratamiento que considere más adecuado.

  • Pomada natural. Para elaborar una pomada natural para las hemorroides solo necesitamos comprar vaselina natural y aceite esencial de ciprés. Se añaden dos gotas de aceite esencial a una cucharada sopera de vaselina, se mezcla con cuidado y se aplica en la zona afectada al menos dos veces al día. El aceite esencial de ciprés ayuda a bajar la inflamación y calma el dolor de la persona afectada. La vaselina, además de ser una buena base oleosa para impregnar, también suaviza la piel y previene la aparición de grietas.
  • Baños de asiento. Los baños de asiento son un tratamiento tradicional para las hemorroides. Se pueden utilizar diferentes hierbas, pero una de las que mejor funcionan es la típica manzanilla. Se hace una infusión muy concentrada de manzanilla y se añade a una palangana de agua templada. Con esta mezcla se realiza el baño de asiento. La manzanilla calma el picor, las irritaciones de la piel y también ayuda a bajar la hinchazón. También se puede aplicar el sobrecito de la infusión directamente en la zona a modo de cataplasma.
  • Cataplasmas. Las cataplasmas son una buena manera de ayudar a calmar el dolor de las hemorroides externas. Una de las más tradicionales consiste en triturar tomate natural, envolverlo en una gasa y aplicar en la zona, manteniéndolo allí durante al menos quince minutos. Se deben de aplicar las cataplasmas al menos dos veces al día para que su efectividad sea mayor. El tomate baja la hinchazón y reduce considerablemente el picor de la zona anal facilitando que la persona pueda hacer vida normal.
  • Supositorios de aloe vera. Cuando las hemorroides son internas es mucho más difícil conseguir llegar hasta ellas para calmarlas. Una de las mejores maneras es mediante supositorios caseros de sábila. Para hacerlos solo necesitamos gel de aloe vera y una pajita de las de refresco o de las que se usan para rellenar con azúcar para los niños. Se rellena la pajita con gel y se congela. Una vez congelada se corta un trozo del tamaño de dos o tres dedos y se pela el plástico con un cuchillo. Se introduce el gel congelado en el ano para que actúe en el interior.

El aloe vera ayuda a regenerar la piel y a calmar la irritación tan fuerte que causan las hemorroides. Se pueden poner dos o tres de estos supositorios caseros al día, en función de las molestias que se sientan.