Aun así, muchos no pueden tener un gato en casa por diferentes motivos, pero no quieren renunciar al placer de su compañía, por lo que en Japón han aparecido dos polémicos negocios: el alquiler de mascotas por horas y los coffee cat. Dejemos a un lado el alquiler de mascotas, que trataremos en otro artículo y veamos que son los cafés de gatos.

En los coffee cats son originarios de Taiwán aunque su auge ha tenido lugar en Japón, donde se les conoce como “Neko Café”. En estos establecimientos es posible entrar a tomarse un café o a merendar, mientras se disfruta de la compañía de los gatos que se encuentran en el local, sueltos y a su aire.

En Madrid, han abierto el primero

En Madrid acaban de abrir “La Gatoteca”, el primer cat café, como han querido denominarlo, en España. Algunas personas ya han montado en cólera y han criticado la idea, afirmando que se trata de explotación animal y que obligar a un gato a pasar de mano en mano durante todo el día le generará un gran estrés.

Coffee cat La Gatoteca en Madrid

Sin embargo, afirmar esto es no conocer la filosofía de los coffee cats, lugares donde lo primero son los gatos, lo segundo son los gatos y solo tras estos están las necesidades del cliente. Las normas en estos cafés son muy rígidas y en algunos incluso se prohíbe que los niños pequeños entren o que se vaya en grupo haciendo demasiado ruido.

Los gatos son los protagonistas y está totalmente prohibido molestarlos. Ellos deciden si quieren o no ser acariciados y bajo ningún pretexto se consiente que los clientes los llamen o los atosiguen. Por supuesto tampoco se les puede dar de comer ni nada por el estilo.

Un hogar para ellos

Por supuesto, los gatos que viven en el coffee shop son seleccionados por su total docilidad y se trata de animales que en ningún caso son ariscos o agresivos, pero si en un momento determinado dan un pequeño arañazo a alguien, este debe de entenderlo como algo natural y propio de estos caprichosos y hermosos tesoros de la naturaleza. 

Este tipo de locales están siempre regentados por amantes de los animales, especialmente de los felinos y el café es el hogar de estos peludos, que son, como es habitual en ellos, los reyes de la casa. A menudo, sirven también de  sede de ONGs a favor de los animales y de protectoras que los utilizan como punto de información o de recogida de donaciones, por lo que el bienestar de los mininos está más que garantizado.