Es utilizado contra infecciones respiratorias tales como bronquitis, también por sus propiedades antinflamatorias y expectorantes.  Desinflama los bronquios, a la vez que expulsa las mucosidades si se bebe tres veces al día una infusión que hierva, durante aproximadamente 15 minutos, y contenga una cucharada de la especia por litro de agua.

Asimismo, con tal preparación pueden eliminarse los síntomas del resfriado. No obstante, es aún más recomendable la receta, si se realiza con un par de gotas de esencia del clavo, y se disuelve en un vasito de agua caliente. Puede agregársele limón y debe ser endulzado con miel. Mientras se beba tres veces al día, el cuerpo volverá a la normalidad.

Pero también las infecciones vaginales son curadas con el clavo de olor, en especial aquellas ocasionadas por Candida Albicans. Las mismas gotas de esencia disueltas en un litro de agua, sirven para hacerse lavados vaginales, a una temperatura tibia o fría, según el gusto. Y esta mezcla se utiliza también para realizar gargarismos cuando se presentan afecciones como anginas, con pus e inflamación.

El clavo puede ofrecernos una gran variedad de aplicaciones para tratar heridas o infecciones

En casos de úlceras en la boca, el clavo es un excelente desinfectante, y por ende, elimina la enfermedad. Hacer enjuagues bucales con el líquido resultante de la infusión al 2 % del clavo en un litro de agua, proporciona mejoría.

El mismo tratamiento sirve para muchas heridas, siempre que se aplique de forma externa. Y es que las propiedades antisépticas del eugenol (compuesto presente en la especia), junto con la riqueza en taninos que posee el clavo, cicatrizan, a la vez que aceleran la curación. También detienen el sangrado.

Por otra parte, el clavo es fundamental en el tratamiento de hongos, ya sea en los pies o en las uñas. Debe lavarse en estos casos la zona afectada con una gasa que contenga la misma preparación que se indicó anteriormente, ¡y listo!

Es necesario indicar que además, las propiedades del clavo de olor ayudan en la cura de infecciones como la tuberculosis, la malaria y el cólera. Para el tratamiento de esta último debe hervirse una cucharadita  de clavos de olor en 10 tazas de agua, hasta que el agua se reduzca a la mitad. Debe beberse esta infusión terapéutica varias veces al día. Como se demuestra, es, sin lugar a dudas, un apoyo a la medicina.