Objetivos y beneficios

El objetivo principal del proceso de la poda en árboles y arbustos es mejorar el desarrollo de una planta, aumentar la floración y darle más fuerza y vigor, ya que permite formar una mejor estructura en los tallos, para que estos puedan soportar el peso de los frutos y flores.

Por otro lado, una poda sirve para despejar las ramas que impiden el paso de la luz y el aire hacia zonas importantes de la planta, permitiendo que esta crezca de manera armónica, uniforme y también librándola de contraer enfermedades.

Métodos principales

Existen varios métodos para podar una planta, en función de sus características físicas, orgánicas y de la finalidad del corte. El más básico, es la poda de formación, orientada a direccionar el crecimiento de la planta para que sus ramas crezcan de forma correcta. Luego encontramos la poda de conservación o restauración, que se encarga de conservar el tamaño y la forma logrados por la planta, evitando su envejecimiento prematuro. También está la poda de raleo, dirigida a eliminar aquellas ramas que impiden el buen desarrollo de la planta en cuanto a la luz y el aire.

Igualmente, encontramos la poda de floración, que busca regular la producción y floración de una planta, la poda de rejuvenecimiento, que busca darle una nueva oportunidad de desarrollo a plantas moribundas o envejecidas, así como la poda ornamental, cuyo fin es darle un aspecto estético a la planta, similar a la poda de despunte, que tiene el mismo objetivo.

¿En qué época debo podar?

En general, la poda varía de acuerdo al clima de la zona, pero se recomienda efectuarla durante el período de receso vegetativo de la planta, que generalmente va desde mayo a agosto. En todo caso, la poda debe producirse siempre después de la primavera, porque si no se interrumpe el proceso de floración. Claro está, hay algunas excepciones. En cuanto al clima, debemos saber que a mayor cantidad de frío, la poda debe postergarse, porque este es perjudicial para las zonas donde se hicieron los cortes, ya que penetra en los tallos y puede llegar a quemar las plantas.

¿Cómo hacer el corte?

El corte se efectúa siempre de forma diagonal, lejos del centro de la planta, para no afectar su núcleo. Lo ideal es procurar cortar la planta cerca de las yemas, para favorecer el crecimiento de nuevas flores o frutos. Igualmente, deben tenerse a mano las herramientas adecuadas al tamaño de la planta, que deben estar limpias y desinfectadas. Las ramas muy grandes, deben cortarse en varias partes, para evitar el desgarramiento, que es dañino para la planta.