Si bien tienen una historia y una cultura en común, la ciudades más turísticas de Bélgica tienen sus diferencias. Si deseas conocer cuáles son, así como los principales encantos que cada una de ellas ofrece a sus visitantes, continúa leyendo el artículo. Vamos a mostrarte un resumen de lo que puedes encontrar en cada una de las principales ciudades belgas para el turismo, los lugares que merece la pena conocer en todas ellas.

  • Bruselas: el centro de la ciudad se encuentra confinado en un recinto llamado “El Pentagon”, que antiguamente estaba rodeado por murallas. Los límites del barrio están marcados por una calle circular denominada “Petite Ceinture”. De las viejas murallas que cubrían la ciudad en el siglo XIV, se conserva una de las puertas por donde se accedía a Bruselas: la Porte de Hal. Gran parte de los atractivos históricos de la ciudad se encuentran en el centro de la misma. Actualmente es la capital de la Unión Europea y se la puede recorrer en distintos transportes públicos: metro, autobús y tren, entre otros. No dejes de visitar la Grand Place, los Museos Reales de Bellas Artes, el Museo de Instrumentos de Música, el Centro Belga de los Cómics, el Manneken Pis, la Catedral de los Santos Miguel y Gúdula, el Museo Charlier, la Iglesia de Saint-Jacques-sur-Coudenberg, la zona de Sablon y la Iglesia St-Jean-Baptiste au Béguinage.

Uno de los edificios históricos de Bruselas, el de la actual bolsa de valores

  • Brujas: era una de las ciudades más prosperas de la Europa medieval, que obtenía sus riquezas del uso comercial de sus canales. Alrededor del 1500, Brujas cayó en desgracia y fue olvidada hasta fines del siglo XIX, cuando se comenzó una campaña de restauración de esta pequeña ciudad medieval. Debes visitar la plaza mayor Markt, el campanario Belfort, la plaza Burg, el dique Steenhouwersdijk, el canal Groenerei, el museo Groeninge, la colección de pinturas de Memling en el Hospital San Juan, la Iglesia de Nuestra Señora, el museo Gruuthuse, el Arentshuis y el complejo Begijnhof.

Museo Gruuthse en Brujas

  • Amberes: es una de las principales ciudades comerciales del norte europeo, ubicada a orillas del río Schedlt y en las puertas del mar del Norte. Fue un importante centro cultural, que alcanzó su auge en el siglo XVII pero luego fue decayendo a causa de las guerras y del aislamiento geográfico. Algunos de sus sitios de interés más importantes son: la plaza central Grote Markt, la Catedral, la casa del pintor Rubens, el museo de Bellas Artes, el museo Marítimo Nacional, el museo Plantin-Moretus, la iglesia de San Jaime, la casa del mecenas Nicholas Rockox y el museo Mater van den Bergh.

Catedral de Amberes

  • Gante: esta ciudad comparte con Brujas su preciado legado cultural de la Edad Media, como hermosos edificios y tesoros artísticos. Pero si bien tuvo un declive similar a aquella ciudad, Gante se recuperó de la miseria y se convirtió en la primera ciudad industrial de Bélgica a principios del siglo XIX. En el presente, es una próspera metrópolis con mucha elegancia, pero los rincones medievales y los edificios industriales abundan por doquier. Los imperdibles de Gante son: la Catedral de San Bavón, el campanario, el ayuntamiento, la iglesia de San Nicolás, los muelles Graslei y Korenlei, el museo de Diseño, el museo STAM, la comunidad semi-monástica (béguinage en francés o begijnhof en neerlandés) Klein, el barrio de Patershol, el museo de Bellas Artes y el museo de arte moderno SMAK.

Castillo de Gante

  • Lieja: situada en la confluencia de los ríos Mosa y Ourthe, es una fascinante ciudad que viene luego de Bruselas y Amberes en cantidad de población. Actualmente, es una ciudad de metalúrgicos y cristaleros, y está repleta de parques y jardines. No te pierdas la plaza St. Lambert, la Catedral, el museo de arte religioso situado en la calle Mer du Nord, el palacio de los duques-obispos, el ayuntamiento y el museo de arte decorativo.

Plaza St Lambert en Lieja