También, cuando no se puede dormir bien, cuando las pesadillas hacen de las suyas,  podría prepararse con una onza de salvia y otra de citronela, media onza de valeriana, cinco gramos de romero de castilla y un litro de agua, una mezcla perfecta. Si se bebe una taza en ayunas y otra luego de las principales comidas de la jornada, el resultado será, en solo dos días, caer rendidos en los brazos de Morfeo.

Una planta ideal para cualquier situación de estrés

Pero además, la citronela puede usarse para cualquier otra situación de estrés, ya que posee componentes como el ácido cafeico y el ácido oleanólico. De ahí que ante problemas profesionales o de índole personal, sea sumamente importante utilizar la citronela. De tres a cuatro veces al día deberá beberse la misma infusión explicada antes, y los problemas desaparecerán.

Podemos mezclar la citronela con otras plantas medicinales similares para un mayor efecto relajante

La ansiedad es uno de los mayores generadores de estrés, así como de la falta de memoria y de algo más grave aún: el alzhaimer. Para estos problemas, la planta de la citronela se utiliza también mediante la misma fórmula. Ayuda a aliviar, por ende, la terrible sensación de inestabilidad presente en el estómago una vez que nos encontramos angustiados por una u otra razón. Calma los nervios, y disminuye la sensación de hambre tan común en los estados de ansiedad.

Pero al ser un relajante natural por excelencia, suaviza todos los músculos del cuerpo que también se cansan por causas físicas. Así, los espasmos musculares encuentran remedio en la poderosa hierba. Esta puede utilizarse de modo externo, como un tónico muscular en los lugares adoloridos o contraídos. Es mejor si se prepara una infusión y se colocan paños tibios sobre la piel de alrededor del músculo, aunque también suele calentarse la planta y colocarse en dicho sitio.

¡Y qué decir de las taquicardias! Cada vez que los nervios “están de punta”, el corazón suele acelerarse a un ritmo mayor que el habitual. Para eso, bien puede ingerirse una tisana o infusión de citronela, o mezclarse además con otras hierbas como  la valeriana y el tilo. De esta forma, esta interesante planta medicinal permite restablecer el ritmo cardiaco de siempre.