Es un ave migratoria, pero puede vivir todo el año en la mayor parte de Europa, sobre todo en zonas en las que los inviernos no son excesivamente fríos. Cuando se trata de animales domésticos en muchos casos se les recortan las alas para impedir que vuelen y se vayan, quedando así en el estanque y el hábitat al que se les ha destinado. Es importante concretar que hablamos de recortar las alas, es decir, quitarles o recortarles determinadas plumas tal como se hace con los loros. Este procedimiento es reversible, por lo que hay que cuidar de hacerlo cada cierto tiempo, pero nunca  jamás se deben de realizar amputaciones, algo tremendamente cruel.

Un cisne puede vivir entre trece y veinte años. En su vida salvaje se alimenta de plantas, insectos y pequeños peces y anfibios pero si se tiene en un estanque privado lo habitual es darle harinas especialmente preparadas para estas aves.

Los cisnes, negros o blancos, son hermosos animales si tenemos el espacio necesario en casa

Cisne negro

Los cisnes negros proceden de Australia, desde donde llegaron a Europa en barcos que los transportaron para su venta, pensando que al ser tan curiosos estos cisnes tendrían un buen mercado. Sin embargo, fueron motivo de muchas controversias y polémicas debido a su color.

Con el tiempo se fue extendiendo también a América y se adaptó muy bien a la vida en ambos continentes aunque son raros los casos de ejemplares asilvestrados, siendo casi todos animales que viven con el hombre.

Aunque los cisnes pueden vivir en los estanques y acostumbrarse muy bien al trato humano, no son mascotas propiamente dichas. Aunque algunos interactúan con el hombre y pueden llegar a ser muy amistosos, sobre todo si se relacionan desde polluelos, otros nunca acaban de ser del todo amistosos. Eso sí, entre ellos son muy sociables y les encanta estar en grupo. Además son aves monógamas, que permanecen en pareja toda la vida, salvo casos excepcionales.