Y es que este animal, en lugar de tener una gran cornamenta, cuenta con dos enormes colmillos que sobresalen a ambos lados de su boca alcanzando hasta 7 cm en el caso de los machos. Son de tamaño pequeño y dejando a un lado su vampírica característica, tienen un aspecto muy tranquilo y agradable.

Sin embargo, si bien los colmillos de este ciervo no sirven para chupar la sangre de ningún ser vivo, si les valen para defenderse. Los machos, en épocas de celo, se pelean entre ellos por el territorio y por las hembras en celo, pudiendo causarse serias heridas en el rostro con sus colmillos, que utilizan como armas ofensivas. El macho ganador será el que se quede con el grupo de hembras de ese territorio y el único que se aparee con todas ellas para conseguir perpetuar sus genes.

Su hábitat

El ciervo de agua vive en ciertas zonas de China y de Corea, principalmente en los pantanos y zonas de juncos. Es un gran nadador y puede desplazarse por el agua distancias largas, para ir de islote en islote a la búsqueda de alimentos. El problema es que también le gustan las tierras cultivadas y suele invadirlas para comer, por lo que son cazados por los campesinos que ven como peligran sus cosechas, debido a la acción de estos voraces animalitos, que además se esconden estupendamente entre los surcos de los sembrados.

Esto ha hecho que se le haya incluido entre las especies amenazadas, concretamente entre las vulnerables ya que si bien no hay peligro por ahora de que se pueda convertir en un animal en extinción, el coche entre el avance de las tierras trabajadas y sus zonas de vida se prevé que pueda crecer en los próximos años pudiendo aumentarse el conflicto. A esto se le une la gran contaminación de las aguas en las zonas donde viven. Estos animales necesitan una gran cantidad de agua potable y por la acción del hombre, esta se está convirtiendo en un bien cada vez más escaso en la zona.