Luego de 10 años de brindar el servicio online para amantes de la música que querían compartir y escuchar sus canciones favoritas, la empresa detrás de Grooveshark cometió muchísimos errores. El primer y más grave error fue que fallaron en asegurar el cumplimiento de los derechos de autor de la música que se compartía en la web.

La empresa estuvo involucrada durante 6 años en una batalla legal con enormes sellos disqueros como Universal Music Group, Sony Music y Warner Music Group. Finalmente, las compañías ganaron y los creadores de Grooveshark tuvieron que cerrar las puertas, con la promesa de volver pronto y librarse de aquellos archivos cuyo cumplimiento del derecho de autor dejaba mucho que desear.

Mostrando sincero arrepentimiento (o al menos eso parece), los creadores del sitio publicaron un mensaje final que está online todavía y que explica brevemente que, según el acuerdo al que llegaron con las disqueras, debían cerrar totalmente el sitio, borrar los archivos que infringían el derecho de autor y entregar la propiedad de la web, así como también las aplicaciones móviles y la propiedad intelectual.

En ese comunicado, finalmente recomiendan a los amantes de la música que respeten a los artistas, compositores y todos aquellos que hacen posible la existencia de la industria musical. Para cumplir con la recomendación, les indican a sus usuarios que utilicen los servicios de streaming de música que cuentan con las correspondientes licencias para reproducir el material y gracias a los cuales los artistas reciben una compensación económica por el uso de su música, como Spotify, Google Play, Deezer y Beats.

Sin embargo, cuando todo parecía perdido, un sujeto desconocido –que se llama a sí mismo “Shark”- comenzó a contactarse a través de correo electrónico con los ex usuarios de Grooveshark para informarles que había recopilado alrededor del 90% de la música que disponía el sitio cuando comenzó a sospechar del inminente cierre del mismo. Actualmente, la web se encuentra disponible en la dirección grooveshark.io.

Pero no todo es color de rosa: el nuevo sitio creado por “Shark” nada tiene que ver con los creadores originales de Grooveshark. Este sitio parece ser un clon de la vieja web de streaming de música, aunque en un principio parecía ser que los fundadores de Grooveshark se las habían arreglado para infringir la ley y lanzar una nueva plataforma. No obstante, este sitio es mucho más primitivo que el original y está lleno de publicidades molestas, y está basado en un buscador de archivos en formato MP3 llamado “MP3Juices.se”.

Vale recordar que la violación de copyright de grooveshark.io es la misma por la cual se acusó y se forzó a cerrar Grooveshark. Los archivos musicales siguen siendo ilegales y no sorprenderá a nadie que clausure el sitio clonado a la brevedad. Por el momento, se encuentra activo y funcionando.