Antes de empezar debemos saber que uno de los secretos del chorizo tipo mexicano es la grasa, sí suena un poco feo porque comúnmente se recomienda que nos moderemos en el consumo de estas, pero el característico aceite lleno de chile y condimentos debe estar presente en el chorizo. La buena noticia es que en el resultado final y antes de servirlo, podemos drenar ese aceite para reducir calorías en este plato exquisito, aunque en el proceso de preparación se trata de un ingrediente importante porque mantiene hidratado el chorizo.

Ingredientes

  • ½ kilo de soya texturizada e hidratada
  • ¼ taza de vinagre de caña
  • ½ taza de grasa vegetal derretida
  • 5 cucharadas de orégano molido
  • 5 dientes de ajo finamente picados
  • 1 cucharadita de comino molido
  • 5 cucharadas de chile molido en polvo
  • Sal al gusto
  • ½ cucharadita de pimienta de cayena (opcional)

Procedimiento

Necesitaremos dos recipientes, uno pequeño y uno grande donde quepa toda la soya y donde además podamos dejarla reposar. Te recomendamos usar recipientes de cristal o en su defecto de acero inoxidables pues los recipientes de plástico pueden mancharse y guardar el aroma del chorizo.

En un recipiente pequeño combinamos todos los ingredientes con excepción de la soya. Los adicionamos hasta formar un líquido rojizo gracias al chile en polvo. Si deseas un chorizo bien picante te recomendamos usar la opción de la pimienta de cayena.

La soya texturizada se puede conseguir en el supermercado y tiene un aspecto de carne molida o picada, esta se hidrata en agua hirviendo, misma que se puede condimentar con media cebolla y un diente de ajo, así como un poco de sal.

Combina la soya con el líquido de las especias, el vinagre y la grasa derretida (que esté tibia) hasta que la soya se torne roja. Deja reposar el chorizo por lo menos medio día en la nevera antes de embolsarlo en porciones pequeñas. El chorizo entre más reposa más se asientan los sabores.

Cocina el chorizo a tu gusto en una sartén hasta que esté dorado, este se puede presentar en tacos sencillos con tortilla de harina o maíz, así como servirlo sobre queso fundido, es un perfecto relleno para pan pita o como una alternativa a la carne.