Usar el cepillo de dientes con nuestro perro o gato es una forma de prevenir problemas y de revisar a fondo las piezas y las encías. Existen diferentes cepillos orientados a la boca de nuestras mascotas. Uno de los más sencillos de utilizar suele ser el que viene presentado como una funda para el dedo. Se coloca como si fuera un dedal y de este modo usamos nuestro propio dedo para cepillar la boca del animal, lo cual suele asustarlo menos que cuándo utilizamos un cepillo normal.

Existen pastas de dientes específicas para mascotas. Su sabor les suele gustar y además pueden tragarla sin ningún tipo de riesgo, pero algunas contienen azúcares y los veterinarios no están muy convencidos de que sean lo mejor. Si no te convencen o no acaban de convencerles a ellos, debes de saber que un cepillado tan solo con agua para arrastrar los restos y prevenir la formación del sarro es más que suficiente.

¿Cómo negocio con mi mascota que se deje limpiar los dientes?

La manera más efectiva de que un animal se deje convencer para hacer algo es planteárselo como un juego. Si nos ponemos serios, sujetamos por la fuerza a nuestro perro y comenzamos a cepillarle los dientes a la fuerza, lógicamente odiará todo el proceso. Y si se trata de un gato, quizás nos lo demuestre con un buen arañazo.

Limpiando los dientes de nuestra mascota

Lo mejor es acostumbrar a la mascota desde muy pequeño para su limpieza bucal. En el caso de un gato debe de ser dócil y dejarse coger, si no hemos conseguido socializarlo aun mejor no intentar otro tipo de retos.

Debemos dejar que el animal vea el cepillo y lo olfatee. No debemos de forzarlo a nada, es posible que nos lleve unos días conseguir que nos permita frotarle los colmillos. No aproveches la ocasión para meter el dedo hasta el fondo, podrías asustarlo o incomodarlo. No importa si tardas un mes en conseguir que tu perro o gato se deje cepillar toda la dentadura, recuerda que lo importante es conseguir sentar unas buenas bases para poder hacerlo toda la vida sin que sea una lucha constante.

Al acabar premia a tu peludo con unos mimos. ¡Ojo! que esto no implica aplaudir o hacer una fiesta que haga que el animal se excite y se ponga nervioso, unas caricias y unas palabras cariñosas expresadas de modo suave son mucho más efectivas.

¿Y si no hay forma de llegar a un acuerdo?

Con algunas mascotas, sobre todo con algunos gatos, es imposible conseguir el objetivo del cepillado. Como no podemos convertir el tema en una guerra constante, debemos de conformarnos con darles snacks que contribuyan a la limpieza de la boca.

Los animales que toman habitualmente latitas de comida blanda son más propensos a tener sarro. Estos huesos y galletitas ayudan a que se desprenda y no se acumule en la boca. De todos modos, en la revisión habitual, el veterinario le examinará la boca y si encuentra demasiada placa o alguna pieza en mal estado, puede recomendarnos una limpieza o una extracción.