Para empezar, el hambre por la noche puede acabar causando insomnio y ansiedad, lo que eleva las posibilidades de que más pronto que tarde uno se levante y acabe comiendo lo primero que encuentra. Una de las cosas más contraproducentes para la dieta.

Pero además, si a lo largo del día le vamos proporcionando al cuerpo todas las calorías y nutrientes que necesita, dividido en al menos tres comidas fuertes y dos comidas suaves, lograremos mantener el metabolismo activado y por tanto se consumirán más calorías, facilitando la pérdida de peso.

Consejos para cenas ligeras

Las cenas deberían de cumplir con una serie de directrices para ayudar a perder peso, logrando una ingesta menor de calorías, pero también tratando de que los alimentos sean los adecuados para dormir correctamente. Estas son nuestras recomendaciones para que elijas tu menú de cada noche:

  • Deben de realizarse al menos una hora antes de acostarse, mejor incluso si es un poco más. Esto ayuda a que se digieran menor los alimentos. Cuanto mejor funcione el aparato digestivo, más se aprovecharán los nutrientes y menos grasas se acumularán.
  • La cena debe de ser pobre en hidratos de carbono. Los hidratos de carbono son energía y si no se consume se convierten en grasa. Por eso deben de tomarse principalmente en el desayuno y en la comida, para poder quemarlos a lo largo del día.
  • Deben de evitarse las verduras crudas. Las cenas a base de ensaladas crudas pueden ser muy poco digestivas, causar gases y otros problemas intestinales. No se va a engordar más por tomarlas, pero si se pueden producir problemas que acaben influyendo en la dieta.
  • Antes de dormir se puede tomar un vaso de leche desnatada caliente con cacao desgrasado sin azúcar. Para muchas personas es fundamental tomar su cacao caliente antes de dormir, no es necesario renunciar a ello si se hace de manera adaptada a la dieta.

Tres ejemplos de cenas ligeras

A continuación te describimos tres ejemplos diferentes de cenas ligeras que te ayudarán a adelgazar, todo ello sin renunciar a una alimentación equilibrada, con los nutrientes necesarios para tu cuerpo.

Cena 1:

  • Dos filetes de pescado azul a la plancha
  • Una ración de verdura de hoja cocina y aliñada con una cucharada de aceite en crudo (espinacas, acelgas, grelos...)
  • Un yogur desnatado

Cena 2:

  • En una tartera pon un poco de aceite y unos champiñones. Cuando estos comiencen a hacerse añade tomate natural triturado, un vaso de agua, un poco de vino blanco y una ración de pescado blanco. Puedes añadir especias a tu gusto.
  • Una gelatina hecha en casa a base de gelatina neutra y zumo de fruta sin azúcar.

Cena 3:

  • Verduras a la plancha (champiñones, calabacín, calabaza, pimiento y cebolla) con gambas
  • Una tortilla francesa con un huevo entero y dos claras
  • Si se prefiere se puede hacer un revuelto de huevos con verduras y gambas, es totalmente indiferente, pero solo se puede utilizar una cucharada de aceite de oliva para la sartén.
  • Natillas elaboradas con leche desnatada y preparado sin azúcar.