Veamos hoy algunos de los hábitos que pueden generar encías y dientes sensibles, con algunos consejos que te ayudarán a mejorar de este problema y aliviar así poco a poco esta molestia según la causa de esta mayor sensibilidad:

  • Apretar las encías: Apretar las encías al dormir es mucho más complejo que un simple reflejo del sueño, es una forma en la que el cuerpo expresa el estrés y la ansiedad, una que puede además pasar desapercibida por nosotros y que causa el bruxismo. Para evitar problemas de bruxismo (de encías que rechinan), debemos considerar el realizar un ejercicio de relajamiento o contra el estrés como tomar un té de lavanda antes de dormir o reducir los niveles de estrés a los que nos sometemos a diario, ya que este problema desgasta los dientes, provoca dolores de cabeza y jaquecas, así como puede desgastar a tal grado las piezas dentales que pueden fracturarse o romperse.
  • Dientes con fisuras: Acciones como morder hielos, romper caramelos duros o como mencionamos, el bruxismo, pueden poco a poco dañar las piezas dentales, si esto ocurre es normal que con el tiempo nos volvamos más sensibles a líquidos calientes o fríos pues los dientes se encuentran ya expuestos por estas fisuras. Lo más recomendable además de cuidar las piezas es acudir al dentista quien puede señalar las acciones a tomar para reparar las piezas dentales.
  • Dientes sensibles por tratamiento: Cuando hemos pasado por un tratamiento dental que puede ser uno de limpieza general, la extracción de una pieza o blanqueado, lo más normal es tener sensación de dolor o molestia en las encías y dientes por lo que no es muy recomendable alarmarnos sino tomar acciones como evitar por un par de días los hielos en la bebida o el café demasiado caliente. Pero si este dolor o molestia se vuelve recurrente y no pasa tras unos días, es recomendable visitar al dentista pues puede haber un problema de infección.

Así, pueden estos ser los problemas que desaten las encías sensibles, pero lo más acertado en estos casos es acudir al dentista para una evaluación profesional y que indicará si es necesario el uso de aparatos, pastas o cualquier tratamiento contra esta incomodidad dental.