Con el paso del tiempo y el envejecimiento resultante de la piel, la producción de melanina se ve afectada, comenzando a disminuir gradualmente,  desde la visualización del primer cabello gris, hasta que se detiene por completo la producción, favoreciendo el proceso de envejecimiento. En realidad, el cabello no se torna blanco, sino que más bien presenta ausencia de color, volviéndose receptivo a los agentes externos. Los principales factores externos que influyen en la coloración amarillenta del cabello son el smog de la ciudad y la contaminación en general.

Las planchas alisadoras y onduladoras son herramientas de peinado que alcanzando altas temperaturas pueden quemar el cabello blanco, dándole una coloración marrón o amarillenta. Cuando esto sucede, hay muchas soluciones que pueden aplicarse para remediar el problema. Lavarse el cabello con poca frecuencia o dejar pasar demasiado tiempo entre una lavada y otra, también puede ocasionar que el cabello muestre una coloración más amarillenta de lo real. Por lo tanto es recomendable lavarse el cabello al menos una vez por semana ya que de esta manera se limpian tanto el cabello como el cuero cabelludo, y se elimina gran parte de las partículas contaminantes.

Hoy en día, la apariencia personal es un aspecto fundamental, tanto en el trabajo como en la vida cotidiana y el cabello juega un papel determinante, haciendo que una persona pueda verse descuidada o bien arreglada. En virtud de esta necesidad de lucir bien, debemos recurrir a la utilización de determinadas herramientas que nos ayudan a fijar el peinado y son, de hecho, como se mencionó anteriormente, planchas, tenacillas y otros equipos que potencialmente contribuyen al amarilleo del cabello.

Lo correcto es, por tanto, prevenir el problema mediante la aplicación de algunas medidas:

  • Antes de usar estas herramientas, aplicar aerosoles de protección que reducen el riesgo de que las altas temperaturas alcanzadas por estos dispositivos, quemen el cabello dándole ese color gris o amarillento, que no concuerda con la edad de la persona a la que pertenece.
  • Es mejor usar productos orgánicos y naturales, desechando los químicos que pueden dejar un residuo pegajoso en el cabello y promover la coloración amarillenta. Utilice productos para el cabello gris cuando sea posible. Evite el uso de productos que contienen p-fenilendiamina, una sustancia presente en tintes para el cabello, de los que se pueden comprar en los supermercados, que es, según algunas pruebas, muy dañina.

Como se ve es muy fácil sufrir de esta desagradable coloración del cabello haciéndonos parecer desaliñados y un poco envejecidos. Muchos de los tratamientos a los que sometemos nuestro cabello son posibles causas de esto y deben ser evitados. Estamos, sin embargo, prácticamente obligados a ponerlos en práctica, siendo las únicas armas que poseemos en la lucha por mantener un aspecto más ordenado y pulido.