Aquí te comentamos las particularidades sobre los mejores castillos de Baviera que puedes visitar durante tu viaje a esta región de Alemania. Sin duda se trata de unos monumentos que merece la pena visitar.

  • Schloss Nymphenburg: en este palacio de estilo barroco nació el mismísimo Rey Loco. Fue residencia de verano de la realeza bávara. Hoy en día se encuentra dentro de los límites de la ciudad de Múnich. Es uno de los palacios más impresionantes y más grandes de Europa. Se conforma de un complejo con tres alas, varios edificios rodeados de canales y frondosos jardines. Sus salones bellamente decorados, sus muebles y frescos muestran el refinamiento bávaro. Alrededor de este palacio se encuentra el distrito de Neuhausen, donde se encuentran elegantes mansiones de la aristocracia de Baviera.

Palacio barroco de Schloss Nymphenburg

  • Schloss Hohenschwangau: su nombre en español significa “Castillo del Gran Condado del Cisne”. Allí pasó su infancia y su adolescencia Luis II. Este castillo fue construido por su padre, el rey Maximiliano II de Baviera. Este castillo se encuentra en Schwangau, un pequeño pueblo cerca de la ciudad de Füssen, al sudoeste de la región.

Schloss Hohenschwangau o Castillo del Gran Condado del Cisne

  • Schloss Neuschwanstein: el castillo de Neuschwanstein fue construido por Luis II a partir de una piedra del antiguo palacio familiar, construido por su padre. En honor a aquél, Neuschwanstein significa “Nuevo Cisne de Piedra”. Se encuentra cerca de Füssen y fue erigido en el año 1866. Si bien Neuschwanstein fue construido cuando las fortalezas y los castillos ya no eran una necesidad para las ciudades desde un punto de vista estratégico, el mismo nación de la imaginación y de las ideas románticas del rey Luis II. Se encuentra sobre el desfiladero de Pöllat, en los Alpes Bávaros. El Rey Loco intentó simular una fortaleza medieval cuando mandó a construir este castillo. Prueba de sus gustos suntuosos es la decoración con incontables arañas de techo, tapizados de terciopelo, colores dorados, sedas y diversos mosaicos.

Schloss Neuschwanstein o Castillo de Neuschwanstein

  • Linderhof: este palacio se encuentra en un valle cercano a Oberammergau, donde se encontraba la residencia de caza del padre de Luis II, el rey Maximiliano II. Este fue uno de los tres castillos que mandó a construir el Rey Loco, aunque fue el único que vio terminado por completo. El castillo es un claro reflejo de las fantasías de Luis II, de estilo rococó al estilo de los Borbones, con un Cuarto de los Espejos que recuerda al Palacio de Versalles. Este castillo tiene pocas salas de usos comunes, tratándose de un pequeño palacio con muchas residencias privadas.

Palacio de Linderhof

  • Herrenchiemsee: este palacio también fue erigido a pedido de Luis II en la isla del mismo nombre, sobre el lago Chiemsee. Está rodeado de magníficos jardines con excelsas fuentes finamente decoradas, setos recortados y hasta un embarcadero privado. En sus orígenes, fue pensado como una réplica exacta del Palacio de Versalles pero solamente tiene un ala principal, ya que el Rey Loco se quedó sin fondos para su construcción. En este castillo, Luis II soñaba con aislarse del mundo. Su interior es opulento y está decorado con productos por demás costosos. Tiene una Gran Galería de los Espejos que abarca 100 metros. Actualmente, Herrenchiemsee tiene un museo donde se relata la vida de Luis II a través de cuadros, bustos, fotografías y algunos de sus elementos personales.

Palacio de Herrenchiemsee