El puente fue construido entre los años 134-139 y el Castillo  del año 135 al 139. El Castillo se inicia cuando Adriano  era emperador; en el año 139 sube al gobierno el emperador Antonino Pío. El fin inicial del Castillo era ser el mausoleo del emperador Adriano y su familia, más adelante se utiliza como refugio papal y en el año 403 se  integra  con la Muralla Aureliana.

En la actualidad el interior del castillo de Sant Angelo es un museo de arte

En el  año 1277 se construye desde el interior del castillo un  corredor de 800 metros que se dirige al  Vaticano y  servía como pasadizo para los papas frente a alguna amenaza. Durante el mandato del papa Clemente VI (1342 – 1352) se erigieron en el puente de San Angelo  estatuas de los apóstoles San Pedro y San Pablo, también se encontraban estatuas de Adán, Noé, Abrahám y Moises. En el siglo XVI se exhibían en el puente los cadáveres de los ejecutados; un siglo después durante el mandato del papa Clemente IX (1667 - 1669) se remplazan las estatuas de los apóstoles y patriarcas por 10 ángeles. Estos ángeles fueron creados por los siguientes artistas: Pablo III. Bernini quién elabora  el Ángel con la Corona de Espinas y el Ángel con la inscripción "Regnavit a ligno deus" (Desde el Leño reinó Dios) en una alusión a la santa cruz.   Antonio Raggi elabora el Ángel con la columna; Lazzaro Morelli el Ángel con las fustas; Cosimo Fancelli el Ángel con el sudario; Paolo Naldini  el Ángel con el sudario y los dados; Girolamo Lucenti el Ángel con los clavos; Antonio Giorgetti el Ángel con la esponja; Ercole Ferrata el  Ángel con la cruz; Domenico Guides  el Ángel con la Lanza. Actualmente los ángeles que se encuentran en el puente son replicas ya que los originales se encuentran en la iglesia Sant’Andrea delle Fratte.

Vista exterior de este Castillo de Sant Angelo

El Castillo se llama San Angelo debido a una mística visión del papa Gregorio Magno I, en el año 590. Roma estaba siendo azotada por la Peste y según la leyenda el Arcángel San Miguel se apareció al papa envainando su espada indicando el fin del tormento y la epidemia. En conmemoración a este evento se establece la poderosa  estatua en mármol  del arcángel  realizada por  Raffaello da Montelupo.

Al interior del castillo se encuentran 5 niveles; en los niveles más bajos se encuentra la cámara de cenizas, las celdas de los prisioneros; ascendiendo se encuentran estancias decoradas con pinturas renacentistas,  se puede apreciar la sala de armas y uniformes del Ejército italiano y del Estado Pontificio; otra sala que se debe visitar es la sala del Tesoro ubicada en la parte central del castillo. También cuenta con un agradable bar-restaurante.

Y finalmente llegar a la cima es fundamental;  la vista de la “Ciudad Eterna” desde la terraza del Castillo de Sant’Angelo no os la podéis perder.  Puede que el castillo no sea el más lujoso de Roma, pero el misterio y la historia que giran en torno a él hacen que cobre una mística  y  encantadora gracia.