En muchos países la violencia física en contra de los niños esta prohíbida o por lo menos censurada. Muchos psicólogos, doctores e incluso personas de la política se han manifestado en contra de este tipo de acciones diciendo que el castigo físico incluso si es leve no educara al niño de ninguna forma e incluso podría volverlo violento. Si se reconoce que los padres deben de corregir a sus hijos, pero no con violencia, incluso si ellos los trajeron al mundo. Por mucho que se trate de ver un castigo leve como algo sin importancia, no significa que esto genere en el niño grandes repercusiones.

Los castigos físicos y más si se hacen ante un público solo logran humillar al niño haciéndolo que este se resienta inferior o frustrado. Según algunos estudios el levantarle la mano a un niño y golpearlo inclusive con la inofensiva nalgada puede crear en el baja autoestima, rencor e ira haciendo que al crecer con todo esto su comportamiento sea violento o repita esos golpes con sus propios hijos. En muchos casos si una persona fue castigada a golpes por sus padres, este patrón se repite con los hijos de este y así sucesivamente hasta que alguien rompe la cadena.

Dependerá a que lado de la moneda se le pregunte ya que por el lado de los padres, este tipo de castigos es normal e inofensivo pero por la parte de los doctores o psicólogos esto no es bueno. Algunas fundaciones hacen periódicamente videos para concientizar a los padres de que este tipo de castigos no es bueno.

Si se desea reprender a un niño lo más recomendable es usar castigos que lo eduquen a no volver a hacerlo y esto se logra quitándole sus cosas preferidas o haciéndolo hacer tareas del hogar. Para que este tipo de castigos tenga éxito se debe de ser constante y fiel a lo que se dice ya que si le decimos que queda castigado con 3 horas sin televisión, se tiene que cumplir ese tiempo, así se le demuestra al niño que se esta hablando en serio.