Estas casitas pueden ir desde inmensas construcciones que a veces reproducen la casa original a escala, hasta pequeños refugios de madera que se camuflan entre las hojas de los árboles. Y es que para gustos se pintan colores y todo va a depender en el fondo de nuestros gustos, pero también del de los pájaros, no lo olvidemos, ya que si no les gustan las casitas no las ocuparán y nuestro trabajo habrá sido estéril.

“Hágalo usted mismo” o “comprarla en una tienda”

Da igual a cuál de los dos tipos de persona pertenezcas, siempre habrá una solución. Si eres un manitas al que le encanta hacerlo todo puedes crear tu propia casita y esperar a que sea ocupada. Pero si no te gusta hacer tú mismo las cosas o no tienes la suficiente maña, siempre puedes adquirir estas casitas en tiendas de animales. Los pájaros que prefieren este tipo de alojamientos son los carboneros, los herrerillos, los gorriones y los estorninos entre otras especies.

Recuerda que si realizas una casa en madera  o la compras ya hecha, debes de llevar a cabo un mantenimiento cada año barnizándola con una capa de linaza para que se mantenga en buen estado a pesar de estar a la intemperie. De ese modo los pájaros siempre la encontrarán atractiva para anidar y tendrás garantizada la visita año tras año.

¿Y si me gustan los nidos naturales?

Si prefieres los nidos realizados por los pájaros pero quieres echarles una manita de alguna forma lo más sencillo es colocar sencillos comederos y bebederos de madera en los árboles. Del mismo color que la madera de estos, pasan casi desapercibidos para las personas, pero no para nuestros amigos alados que verán una fuente de comida y de agua que no se agota y por tanto marcarán nuestro jardín como un pequeño paraíso en el que anidarán encantados o al que acudirán para alimentarse y deleitarnos con sus trinos.

Dos opciones diferentes para que en nuestro jardín no falten los cantos de los pájaros y podamos disfrutar de un pequeño rincón con una música muy especial y dulce.