Estructura en su redacción

  • Introducción. Aunque la escritura de la carta de recomendación dependerá de la persona que la redacte, debería seguir una estructura bastante clara y sencilla para convencer a los seleccionadores. En primer lugar, tienen que aparecer el nombre de la persona que la firma, el nombre de la empresa así como los datos de contacto de la misma. De esta forma, la compañía que la reciba verá en un primer vistazo quién es la empresa que recomienda al postulante. A continuación, debe aparecer un breve saludo que puede ser general o personalizado; siendo necesario en este último caso el nombre de la persona o empresa a la que va dirigida.
  • Cuerpo de la carta. El texto principal de la carta debe empezar explicando que relación profesional ha tenido con la persona a la que va a recomendar. Aquí es necesario informar antes que nada el puesto de trabajo que dicho ex -empleado desarrolló así como otras funciones de interés que realizó a lo largo de su periodo de trabajo. Tras una introducción general de por qué se está recomendado a dicha persona, se debe hacer más hincapié en sus cualidades y virtudes frente al trabajo. Éstas pueden ser cómo se desenvuelve con los compañeros, la puntualidad en la entrega de proyectos o la capacidad para dar soluciones o resolver problemas.
  • Despedida. En la parte final de la redacción debe aparecer los motivos por los que esa persona ya no trabaja con la empresa que está haciendo la recomendación así como un breve resumen de los motivos por los que creen que esa persona estaría capacitada para el puesto de trabajo a desempeñar. A esto debe añadirse, que la persona que firma la carta de recomendación se ofrece también a aportar más datos si fuera necesario por la compañía que recibe la candidatura. Es muy importante despedirse de forma educada y formal y recordar el nombre de la persona que la escribe así como el cargo que desempeña en la empresa.

¿Quién debe escribir la carta?

Cuando se termina la relación laboral con una empresa, en ocasiones ésta última es la encargada de ofrecer al empleado que deja la compañía hacerle una carta de recomendación. Pero generalmente, son los propios trabajadores los que piden a sus superiores que redacten este documento si la finalidad del empleo se ha desarrollado de forma pacífica. En el caso de que echen a un empleado por un incorrecto comportamiento de cara al trabajo, es bastante difícil conseguir que alguien de la empresa quiera ‘respaldar’ a la persona con una carta de recomendación. Sin embargo, siempre es aconsejable marcharnos de un trabajo habiendo intentado conseguir la redacción de dicho documento por un alto cargo de nuestra ex -empresa.

Aunque hay que tener en cuenta que no nos servirá que la firme cualquier superior, ya que aunque de cara a la empresa postulante puede servir de ‘renombre’, nos puede perjudicar si es alguien que no conoce el puesto que desempeñábamos anteriormente. Por eso, lo ideal es buscar a una persona con un buen cargo en la empresa y que conozca de primera mano cómo trabajamos, las tareas que desarrollamos y que sepa destacar nuestras habilidades positivas y plasmarlas en un escrito.