Por ello, hemos de repasar algunos aspectos clave para eliminar, prevenir y controlar la presencia de babosas en el jardín, ya que de lo contrario muchas de nuestras plantas corren peligro ante el poderoso efecto de desnutrición que los caracoles pueden causarles al alimentarse de ellas.

Sobre los caracoles

Pertenecen al grupo de los moluscos gasterópodos, divididos en un gran amplio número de subespecies con concha o sin concha. Pueden alcanzar diversos tamaños y estar en varios tipos de temperatura, pero en general, prefieren la humedad. Llegan a medir unos 15 centímetros y tienen mayor actividad durante la noche. La mayoría se alimenta de plantas en descomposición o en plena etapa de desarrollo, cuando son mucho más apetecibles para ellas, llegando a consumir casi la mitad de su peso en una sola sesión de alimentación.

Caracol trepando por una planta

¿Cómo saber si han pasado por mi jardín?

Existen al menos dos fuentes de información sobre la presencia de babosas o caracoles en el jardín. Resulta que muchas veces estas hacen un buen trabajo de escondite y no podemos verlas durante el día, pero en la noche causan estragos en nuestras plantas. Lo primero que debemos fijarnos en el aspecto de las hojas y tallos, generalmente los caracoles o babosasdejan un rastro brilloso debido a la secreción líquida que les sirve para desplazarse. Por otro lado, será evidente encontrar agujeros u hojas mordidas por el animal.

El segundo aspecto que podemos identificar es el tipo de planta que tengamos en el jardín. Aunque estos animales no son tan selectivos en su manera de alimentarse, prefieren especies como lechuga, brócoli, albahaca, calabaza, etc., y siempre buscarán aquellas plantas que tienen brotes más tiernos, así que ya sabes dónde buscar.

¿Cómo prevenir y eliminar su presencia?

Hay varias formas de prevenir y eliminar a estos animales de nuestro jardín. Lo más común es retirarlos de manera manual con un guante, a medida que vayamos notando su presencia en las plantas y luego haciendo búsquedas profundas en los cultivos. También podemos acudir a sus depredadores más inmediatos, como los sapos, escarabajos, etc. Otra opción viable es colocar una especie de trampa como hojas de lechuga, para que estos se adhieran y sean retirados la mañana siguiente. Igualmente, puede colocarse un envase con agua o cerveza, ya que el olor los atrae y se sumergirán en el envase o establecer una especie de cerco eléctrico con papel aluminio o cobre, ya que estos producen ondas eléctricas que los mantendrán alejados.