Julio Cesar comentó, en su momento, que podría abrirse un canal para recorrer estos 6 Km a través del agua, e inició los planos pertinentes. Este trabajo fue seguido por Calígula. Los trabajos de construcción fueron iniciado, años después, por Nerón, Emperador romano. Colocó 6000 esclavos a cavar pero murió un año después y su sucesor, Galba, estimó la construcción demasiado costosa y la canceló (sabiendo lo que ha demandado la construcción, no podemos más que suspirar de alivio por los pobres esclavos).

La increíble construcción del Canal de Corinto

La construcción del canal fue nuevamente considerada en el siglo VII, pero los costos, debido a la falta de tecnología para un trabajo rápido y sencillo, acabaron por detener el proyecto antes de iniciado. Herodes Ático, funcionario romano, y los bizantinos también se vieron derrotados por la magnitud de las tareas a realizar.

Entrando al siglo XIX, finalmente la construcción del canal de Corinto se vuelve rentable-o posible- y es iniciada en 1881, a manos del húngaro István Türr y en base a los planes de Cesar y Calígula. Se termina en 1893: el golfo de Corinto finalmente queda unido al mar Egeo y las pequeñas embarcaciones dejan atrás un penoso recorrido de 6 km por tierra. No solo se regocijan las pequeños propietarios y comerciantes, sino los miles de turistas que recorren anualmente el canal de Corinto: ¿se imaginan los precios por 400 km más de recorrido por agua o el aburrido viaje de 6 km en autobús?  

El Canal de Corinto es navegable por grandes embarcaciones

Al conocer las colosales cifras generadas por la construcción de Corinto, resulta comprensible que los antiguos se vieran deseosos pero completamente frustrados por la obra. El canal tiene 6 km de extensión, 8 metros de altura y 25 metros de ancho. Fue necesario el duro trabajo de 2500 obreros y maquinaria pesada durante 10 largos años para extraer los 930.000 metros cúbicos de tierra necesarios para abrir el canal. ¿Se imaginan cuanto hubiera demandado a un grupo de personas que contaran nada más que con palas y la fuerza de bestias de carga?

El canal de Corinto es muy importante para la humanidad desde al menos cuatro perspectivas: tiene una utilidad práctica, representa una obra maestra de la ingeniería humana, es un monumento al valor del patrimonio histórico- habiéndose construido con planos de casi 20 siglos de antigüedad- y es un silencioso testimonio de como la tecnología ha cambiado nuestras vidas, haciendo de lo imposible un trámite de unos pocos años.