Con un trapo limpio

Cualquier trapo o tela fina nos sirve para un proceso de colado para café. Basta con tener cuidado en colocarlo sobre la taza y evitar que el trapo toque el líquido, de hecho nos podemos ayudar con una liga de goma o para el cabello (nueva) para mantener el trapo sobre la taza.

Una vez que el trapo o tela esté bien colocado sobre la taza, agregamos el café molido y vertemos poco a poco el agua. Es un proceso que requiere de paciencia para no volcar el café, pero el resultado es un rico café colado de forma artesanal.

Con servilletas de cocina y un colador

Si cuentas con un colador fino de cocina y un paquete de buenas servilletas, podrás realizar el colado como si se tratara de una cafetera americana, porque imita el proceso que se describió anteriormente con el trapo. No tiene problema porque se trata de colocar la rejilla sobre la taza, la servilleta posteriormente y agregar el café para poder verter el agua caliente y colarlo.

Podemos usar servilletas o un trapo limpio para filtrar el café

Como cold brew coffee

Se lee muy sofisticado, conocido como cold brew coffee, pero solamente es el nombre que se le da al proceso de sacar todo el sabor de los granos molidos de café sin la necesidad de agua caliente, aunque es necesario detallar que para este método necesitaremos de mínimo unas 6 o 8 horas de espera, así que no es instantáneo.

En un recipiente, colocamos una cucharada de café molido por cada taza de agua, lo revolvemos bien con la ayuda de una cucharita y lo tapamos antes de llevarlo al refrigerador o heladera.

Tras 6 o incluso toda una noche de reposo, el café estará listo y bastará con calentarlo o tomarlo frio. Además notarás que la acidez es mínima gracias a esta forma de preparar el café.