Estos son algunos consejos para ser mami/papi-peludín y no morir en el intento:

  • Si hay varios cachorros, lo más recomendable es identificarlos. Esto es muy importante para saber a cuál se ha alimentado, quién ha sido estimulado para hacer pipí o cuántos han tomado ya sus medicinas. Algunas personas utilizan un lacito en una pata, de diferentes colores.
  • Para alimentarlos utiliza leche especial comprada en una clínica veterinaria. Si es una urgencia y no puedes conseguir esta leche, utiliza una desnatada sin lactosa. La leche entera es demasiado fuerte y grasa y la lactosa pueden ocasionarles diarreas que dada su corta edad pueden ser fatales.
  • Utiliza un biberón especial para amamantarlos. Nuevamente, si nos encontramos con una emergencia, podemos sustituirlo con un guante de plástico. Pero siempre es importante no apretar nosotros, sino dejar que sea el cachorro el que chupe la leche que quiera con la frecuencia que marque. El alimento debe de estar tibio, tal como saldría del cuerpo de su madre.
  • Los cachorrillos no pueden defecar ni orinar solos, por lo que necesitan una estimulación similar a la de la madre. Ella les lame la barriguita, nosotros podemos frotarla con un algodón ligeramente humedecido en agua tibia. En el caso de los gatos, las gasas son muy efectivas porque les recuerdan a la lengua algo áspera de su mamá. Debemos de asegurarnos de que todos han hecho sus necesidades varias veces al día y observar estas buscando lombrices o rastros de sangre.
  • Asea a los peludines con toallitas para bebés y a continuación sécalos cuidadosamente. No dejes que tengan en su pelo restos de leche o de comida.
  • A la hora de dormir es preferible que estén muy pegados entre sí para conseguir más calor. Bajo la manta en la que duermen se puede colocar una manta eléctrica o una bolsa de agua para que estén más a gusto y que les recuerde al cuerpo de su madre.