Destaca en este fruto la presencia de flavonoides y sus derivados, que resultan muy beneficiosos para el mejoramiento vascular e hipertensivo. Con este se disminuye el riesgo de enfermedades cardiovasculares, accidentes cerebro-vasculares y enfermedades degenerativas.

Los polifenoles, un elemento omnipresente en el cacao, conducen a establecer una acción antioxidante ante los radicales libres, previniendo la oxidación de las LDL, lo que incluso mejora la piel. Del mismo modo, esta sustancia funciona como modulador de la homeóstasis vascular, lo que inhibe la formación de trombos. Por otra parte, estimula la producción de óxido nítrico para el mejor flujo de la sangre y aumenta los niveles de colesterol bueno.

Además de la alta presencia de antioxidantes, el cacao posee una gran cantidad de vitaminas, sobre todo la C, posee la serótina y muchas fibras.  El cacao aporta al organismo grandes porciones de magnesio, así como de hierro y cromo (esto ayuda a bajar de peso), todos indispensables para un positivo funcionamiento del cuerpo humano. De la misma manera aporta la anandamida, un compuesto químico orgánico y neurotransmisor. Por ello es muy positivo para tratar depresiones, elevar el humor y el ánimo.

Aunque la mayoría de las investigaciones científicas se centran en los beneficios que trae el cacao para el sistema cardiovascular, en la actualidad la tecnología está centrando su atención en los beneficios que trae este fruto para la lucha contra el cáncer, y para combatir procesos inflamatorios y el sistema inmunológico alterado. Incluso ya está comprobado que los flavonoides del cacao inhiben la secreción de fluidos en el intestino delgado, lo que combate las diarreas.

Esta fruta contiene la teobromina, un alcaloide muy semejante a la cafeína, por lo que se pueden lograr resultados semejantes a los del café. Por otra parte, es muy recomendable hoy en día la chocolaterapia, por sus propiedades anticelulíticas y antioxidantes. Ello consiste simplemente en aplicar el chocolate en la piel a través de masajes. Claro, lo más recomendable es utilizar para todos estos procedimientos el cacao puro, pues recordemos que ya procesado en forma de chocolate contiene azúcares y conservantes que le quitan propiedades y le agregan daños.

No obstante, una taza de chocolate caliente, aunque nunca va a surtir los efectos que si hiciéramos lo mismo con el cacao, resulta realmente beneficiosa y rica para la salud  y el deleite del organismo.