Prácticamente en las afueras de todas las ciudades existen picaderos a los que la gente acude para contratar rutas a caballo y disfrutar de un bonito paseo por la naturaleza a lomos de estos animales.

Esto puede ser suficiente para aquellos que tan solo deseen dar un paseo de vez en cuándo pero no para quienes quieran aprender a montar y convertir la equitación en una constante en su vida.

¿Dónde tener nuestro propio caballo?

Algunos de estos picaderos ofrecen la posibilidad de comprar un caballo y dejarlo allí en una cuadra alquilada. Además, en el contrato es posible incluir la manutención del animal y todos los cuidados tales como cepillados, baños o paseos diarios. De este modo, cuándo vayamos a disfrutar de nuestro caballo, estará perfectamente cuidado y listo para ser montado por nosotros.

Podemos guardar nuestro caballo en una de las cuadras que alquilan en los alrededores de la ciudad

También es posible hacer esto mismo en un centro hípico, los cuales son también relativamente fáciles de encontrar. De hecho, las personas aficionadas al caballo que pueden permitirse tener a un animal en su casa son muy pocas, ya que ni viviendo en un chalet tendríamos suficiente espacio, siendo necesaria una finca grande.

Tanto si tenemos nuestro caballo en un sitio como en otro podemos contratar los servicios de un profesor privado para que nos enseñe a montar a nosotros o a nuestros hijos y recibir las mejores clases para aprender a tratar con el caballo.

¿Y que precio tiene todo esto?

Como ya se ha dicho al principio del artículo, tener un caballo propio no es barato. Es un animal muy grande, que come mucho y que necesita de muchos cuidados. Si tú no vas a poder ir a limpiarlo a diario y a asear su cuadra, tenerlo en perfectas condiciones te puede costar entre 300 y 400 euros al mes de media, aunque todo va a depender del lugar y de las condiciones. A esto deberás de sumarle los gastos de veterinario, las desparasitaciones y las herraduras.

A parte de estos gastos fijos, el caballo requiere también de un gasto inicial grande, ya que deberás de comprar la silla, las riendas y toda la equipación  pertinente para poder practicar el deporte de forma correcta.

Y es que con los caballos, a menudo se junta la pasión por los animales y las ganas de practicar un deporte realmente bonito y enriquecedor, pero por desgracia no apto para todos los bolsillos.