Qué debe hacer un líder

  • Adaptación de cambios. La economía, y por lo tanto las empresas, están en constante evolución; por eso, uno de los primeros requisitos para ser un buen líder es saber adaptarse a los cambios con la mayor rapidez posible. Para ello, hay que saber ‘ver más allá’ e intentar adelantarse al futuro. Si ves que tu competencia quiere utilizar una fórmula que quizá funcione, intenta implantarla antes que los demás. Esto genera en ocasiones incertidumbre, pero sólo la experiencia en nuestro sector nos sabrá ayudar para orientar a la compañía hacia los cambios más favorables para la misma.
  • Aprovechar el talento. Debemos conocer perfectamente los currículums de nuestros empleados así como sus posibles habilidades y gustos en la medida de lo posible. Para ello, intentaremos ser ‘cercanos’ a las personas que tenemos a nuestro cargo ya que conociéndolas a fondo es la mejor forma de sacar partido a sus conocimientos. Ellos podrán demostrar ‘lo que valen’, la empresa saldrá totalmente beneficiada y tú como líder demostrarás que sabes aprovechar al máximo el talento de tus empleados. Para mantener activa esa interacción con ellos, te recomendamos que realices reuniones semanales o mensuales con ellos, ya sea de forma individual o en grupo.

Consejos para convertirse en un buen líder

  • Globalización. Cada vez las empresas están más globalizadas ya que con el desarrollo de las nuevas tecnologías es más fácil ‘estar próximo’ a lugares que se encuentran a miles de kilómetros de nuestra compañía. Una empresa globalizada es más fácil que crezca, ya que su comercio no sólo se extenderá a nivel regional o nacional sino que traspasará fronteras. Para ser un buen líder es necesario hablar por lo menos una lengua más de la materna, especialmente inglés, ya que en el resto de países del mundo es el idioma que se domina en todas las empresas. Lo mismo ocurre con la tecnología, ya que es recomendable estar ‘a la última’ en aplicaciones, programas y técnicas relacionadas con la tecnología para adaptarnos a lo que se exige en el mercado.
  • Buena persona: buen líder. Pero sin duda, un buen líder es aquel que fuera del trabajo es una persona admirable. Saber escuchar, comprender a los empleados, tener empatía con ellos e intentar entender las necesidades de los compañeros son necesarios para conseguir el respeto y obediencia que todo líder busca en sus empleados. Aplica la inteligencia emocional a la profesional para poder ver en cada trabajador una persona que cada día es una pieza imprescindible del resultado final.
  • Saber delegar. Un buen líder no es aquella persona capaz de tener todas las responsabilidades bajo su mando y saber cómo realizarlas; en ocasiones, hay que saber delegar. Y quizá esta es una de las tareas más complicadas para un superior ya que si se comete el error de confiar en una persona que no estaba capacitada para ello, finalmente la responsabilidad es nuestra. Por eso, hay que ‘quitarse el miedo’ a fallar y delegar en personas que nos demuestren sus capacidades y que estemos seguros de que están preparados para la tarea a realizar. Fomentarás la motivación en los empleados, mientras desarrollas futuros líderes en la empresa y tú mejoras tu reputación y liderazgo.